Las Palmas quiere ir por libre

En Alemania decidieron que la Bundesliga se reanudaría con partidos a puerta cerrada y, como buenos alemanes, ha habido disciplina y nadie se ha saltado la reglamentación. En España ya empezamos a tener problemas. Antes de que se vuelva a jugar al fútbol queremos, como buenos españoles, saltarnos a la torera lo estipulado. En Las Palmas pretenden que el partido de este club se enfrente al Girona con público en las gradas. El presidente grancanario ha hecho una interpretación libre de lo que debe ser la gobernanza y aduce que si las comunidades van a tener voz es razonable que en la suya se dictamine de acuerdo con lo que allí se considera necesario. Se entiende que programar partidos de fútbol con gente en los graderíos es anunciar a los extranjeros que pueden programar sus vacaciones isleñas porque allí no pasa nada.

Los razonamientos del presidente de Las Palmas, Miguel Ángel Ramírez, son tan claros que con ellos se llama a la rebelión total. Si en una comunidad hay público, lo consecuente será que las otras autoridades comunitarias opten también por permitir la entrada de espectadores a los recintos futbolísticos.

El dirigente canario ha llegado a decir que en la Liga de Fútbol Profesional casi le han alentado a que lleve a cabo su proyecto. A Javier Tebas se le atribuye el deseo de que la competición tenga más alicientes que partidos sin público. No extraña que Tebas, aunque sin decirlo claramente, tenga la idea de que una vez roto el acuerdo general lleguen otros con las mismas querencias.

Es reconfortante, al menos de momento, que la comisión de cuatro jugadores, Piqué, Koke, Carvajal e Illarramendi, hayan conversado con el ministro de Sanidad Salvador Illa y nadie haya roto un plato. Los jugadores - Messi, Sergio Ramos y Parejo renunciaron a participar en la comisión- insistieron en pedir garantías sanitarias y el ministro mantuvo la idea de que se adoptarán todas las medidas necesarias para que se eviten contagios entre los futbolistas.

La propuesta de Las Palmas, en teoría, no tiene recorrido. Entre otras razones, porque con argumentos como el turístico no hay razón suficiente para establecer diferencias en la salida de la crisis y no se pueden establecer diferencias entre los clubes. Todos pedirían la misma ventaja. La petición de Las Palmas no la aceptaría el Girona salvo que hubiera café para todos. Nadie quiere jugar con desventaja.

Posdata. La Bolsa sube y baja y la del fútbol no para de bajar en lo tocante a los fichajes. Estamos volviendo a la vieja fórmula del mercado del trueque.