Acuerdos no desvelados

Rubiales y Tebas

La Liga y la Federación se sabe que no se llevan. La secretaria de Estado para el  Deporte, Irene Lozano, ante la actitud de enfrentamiento de ambas instituciones y en busca de un posible acuerdo para el futuro inmediato citó a Luis Rubiales y Javier Tebas en el Ministerio de Asuntos Exteriores. Es decir, quiso ejercer de mediadora al estilo del cuerpo diplomático y consiguió que en lugar tan institucional, durante ocho horas, limaran asperezas y lograran acuerdos con el fin de acabar las competiciones, de conformidad con lo que rezaban los viejos carteles taurinos “si el tiempo no lo impide y con permiso de la autoridad”.

De la reunión se colige que no se echaron los trastos a la cabeza. De las ocho horas de charleta no sólo no sabemos qué cuestiones fundamentales pactaron, ni el número de canapés que consumieron que al menos nos habría dado idea de que se consume en tantas horas. Sobre todo, porque después de la buena nueva nos hemos quedado sin saber a qué se debe. Sabemos que no pusieron pies en pared y no conocemos más.

El tiempo no puede impedir la disputa de partidos de fútbol porque tradicionalmente, salvo en muy contadas ocasiones, se ha jugado el partido hasta el final. En el fútbol español existe la llamada “final del agua” que se jugó en Mestalla y el diluvio del Bernabéu en que compitieron Deportivo y Valencia y también era final de Copa. Ni siquiera en Bilbao cuando el viejo San Mamés se embarraba se suspendían los partidos.

Dado que el tiempo no puede impedir la terminación de la Liga nos queda saber si habrá permiso de la autoridad competente y de esta no se puede esperar bendición ni apostólica. Los expertos científicos que examinan las circunstancias diarias del coronavirus no se atreven a afirmar cuándo podremos salir a la calle sin graves problemas. No he oído a ningún científico que garantice la posibilidad de que en junio se puedan ofrecer garantías sanitarias para la disputa de partidos de fútbol aunque sea sin público. Cada vez que se me ocurre pensar en tal posibilidad tengo bronca en casa. Mi mujer, microbióloga de larga experiencia, no me vaticina ni siquiera veraneo en la playa. Irene Lozano, Luis Rubiales y Javier Tebas han conversado y nada más. Todo depende de la autoridad competente.

Posdata. Lo mejor del tiempo de confinamiento son las apariciones de la ciudadanía en los balcones. La última anécdota ha sido la protagonizada por seguidores de Real Sociedad y Athletic Club. No se jugó al final de Copa para la que están clasificados pero la celebraron en los balcones como si hubieran viajado a Sevilla. Creo que ganó la Real de Arconada a López Ufarte.

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