Las fechas, pura especulación

Todas las soluciones que se les están ocurriendo a los dirigentes futbolísticos contienen un grave error: no existe fecha que los sanitarios estimen oportuna para el parón del coronavirus. Todas las propuestas, todos los pronósticos, carecen de la mínima seguridad porque ni el doctor Fernando Simón es capaz de avanzar una fecha más o menos próxima a la vuelta a la normalidad.

Es evidente que la mayoría de los dirigentes de los clubes prefieren que el campeonato finalice. Acabar tal y como están las clasificaciones no es aceptable porque hay demasiados intereses en juego, demasiadas incógnitas por despejar. No hay títulos, ascensos, ni descensos. No existe norma que pueda dictaminar que ha terminado el campeonato y quede como estaba al principio. Las ligas acaban cuando hay por medio un acontecimiento como puede ser una guerra. Aquí estamos también en guerra, pero es distinta aunque finalmente cuente también con gran número de muertes.

No hay un solo club de Primera que pudiera aceptar la situación actual. No hay ninguno en Segunda que por decreto se le privara del ascenso o las posibilidades del mismo. El torneo debe acabar aunque para ello sea necesario alargarlo hasta temporada veraniega.

Desde el UEFA se puede proponer que los contratos de los futbolistas sobrepasen la fecha del 30 de junio, mas ello no es posible porque el estamento deportivo no puede dictar normas laborales por encima de las leyes españolas, Para que los futbolistas continuaran en los equipos en los que actualmente están enrolados tendría que ser con su consentimiento y también de los clubes que poseen la propiedad de sus derecho deportivos.

Tampoco parece probable que la Asociación de Futbolistas Españoles consiguiera el voto mayoritario de sus asociados para jugar partidos cada cuarenta y ocho horas. La vuelta a la competición tendrá múltiples problemas que resolver. Entre ellos será preciso que antes del primer partido haya jornadas de preparación suficiente para que el regreso no sea causa de lesiones musculares.

De la reanudación de las competiciones seguiremos hablando muchos días. Tantos como nos lo permitan las autoridades sanitarias que serán las que corten la cinta de salida. Y ello anuncia calendas graecas.

Posdata. ¿Alguien puede afirmar que la liga de baloncesto acabará o será anulada totalmente en el estado en que ha quedado actualmente?