Julio y agosto, meses válidos

La gente del fútbol está empeñada en enmarañar el final de los campeonatos oficiales. Da la impresión de que se huye de lo más racional, de lo más sencillo. El grave problema sobre el que parece que no existen soluciones está en el final de los campeonatos. La única historia compleja, que no es la menor, está en el final de los contratos que acaban regularmente el 30 de junio. Al margen de esta cuestión, que no es baladí, y sobre la que se podrían establecer conversaciones dadas las circunstancias de actuales y por ello establecer cláusulas especiales y circunstanciales, es evidente que la final de los torneos no puede tener fechas tan excluyentes como las de julio y agosto.

Los equipos planean sus pretemporadas en los meses estivales tras las vacaciones. Julio y agosto son meses en los que hay partidos un día sí y otro, también. En las concentraciones se pactan encuentros con los equipos de las localidades en las que se vive la pretemporada y se contratan torneos internacionales en Estados Unidos, pongamos por caso.

En España hay toda clase de festejos futbolísticos veraniegos para ir conformando las alineaciones, las incorporaciones de los fichajes y sobre todo, hacer caja en confrontaciones con nacionales o extranjeros. En más de una temporada ha habido clubes que han planificado el tiempo previo al comienzo de la Liga saltándose a la torera la adecuada preparación con la disputa de partidos con los que aliviar sus finanzas.

Queda claro que no hay verano en que no se programen confrontaciones con equipos de la misma categoría, con las inferiores o  con los llegados de fuera. Existen torneos a los que no se renuncia porque en ellos, además de hacer caja, se exhibe a lo que va a ser la temporada y para llamar a los aficionados a adquirir sus abonos anuales.

Si en julio y agosto hay fútbol más o menos oficial, a veces con torneos en los que se considera que con la victoria se puede adquirir prestigio, no veo qué impedimento puede haber para que la Liga se acabe en esa época. Aprovechar esas semanas estivales para concluirla únicamente causaría inconvenientes para la disputa de la siguiente, pero en esta, sin coronavirus, se podría planificar el calendario con más partidos entre semana. Y de paso, a lo mejor, se podría, estudiar la posibilidad de reducir el número de jornadas con menos equipos en cada categoría es decir, que más descensos y menos ascensos.

Posdata. Florentino Pérez ha puesto el Bernabéu a disposición de la lucha contra la pandemia.  Al dirigente madridista se le acaba de morir, por coronavirus, José María Loizaga, vicepresidente de ACS, gran empresario y entrañable persona para quienes lo conocimos.