El final de la Liga, sin fecha previsible

La última de las guerras entre la Federación Española de Fútbol y la Liga Profesional, o lo que es lo mismo, Luis Rubiales, presidente de la primera entidad y Javier Tebas, de la segunda, ha acabado con una paz circunstancial. Rubiales ha defendido la necesidad de aplazar las competiciones profesionales hasta el momento que se las autoridades de Sanidad puedan recomendar la disputa de los partidos. Rubiales optó por la salud de los jugadores y, consecuentemente, con la de los espectadores. Para Tebas no hay mayor obligación que la de ajustarse a los contratos televisivos. El presidente de la Liga defiende que los dineros que entran en la entidad no sufran merma por la suspensión de la competición. En este momento, como se ha demostrado, no es siquiera recomendable jugar a puerta cerrada.

Valencia, Alavés y Espanol ya han publicado los problemas de coronavirus que afectan a parte de la plantilla y empleados. La infección solamente puede detenerse sin avalanchas de gentes y ni siquiera con los espectáculos sin público. En principio era más aconsejable y defendible la puerta cerrada a la disputa con toda normalidad y sin embargo, se ha demostrado peligrosa.

Los campeonatos de las distintas categorías no podían sustanciarse con idea tan peregrina como dar por terminados al final de la primera vuelta o dejar la clasificación en su estado actual. La razonable y reglamentario es intentar acabar los torneos. Independientemente de los dineros que proporcionen las transmisiones televisivas están y estarán en juego los títulos de campeón y plazas europeas así como los descensos a Segunda. También hay en Segunda cuestiones tan importantes por resolver como los ascensos y descensos. Y de consuno, todo lo que atañe a Segunda B y Tercera

Las federaciones europeas ya han conseguido aplazar la Eurocopa para el próximo año y con ello, si cielos y tierra sonríen, acabar las campañas oficiales con todo lo que deportivamente está en juego. Pese a que se ha abierto la posibilidad de jugar a partir de mayo, quizá los acontecimientos no sean del todo favorables y haya que prorrogar las jornadas con lo que ello puede conllevar ya que jugar en julio puede conculcar cuestiones tan importantes como los contratos de los futbolistas que en gran número acaban en junio.

El deporte mundial está concernido en los problemas del coronavirus y del fútbol, al tenis, el golf,  la Formula-1 a las carreras de motos y, en general todos los deportes, no hay organización que no haya tomado nota de lo que sucede.  Consecuentemente, cada día se anuncia una suspensión o una nueva fecha como ha ocurrido con el Roland Garros. Mientras la pandemia continúe con la virulencia actual nada será posible y habrá que empezar a pensar en la fórmula idónea para que el verano no sea época vacacional y la próxima campaña se dispute sin tregua a continuación del término de la actual.

Posdata. Ha fallecido Joaquín Peiró, viejo ídolo colchonero y uno de los primeros en fichar por grandes equipos extranjeros. Lo hizo en el Inter de Helenio Herrera con Luis Suárez. El coronavirus ha difuminado su gran historia.