Guardiola gana y Zidane, en la picota

Pep Guardiola es la maldición que cae sobre el Bernabéu nacional e internacionalmente. Con el Barça se convirtió en el entrenador invencible, el hombre que dirigía un conjunto capaz de humillar al Madrid más incluso que aquél 0-5 con Cruyff protagonista. El Barça llegó a vencer 2-6 y por mucha tierra que se haya echado encima la vuelta del entrenador catalán era esperada como una revancha. El Madrid, que fue derrotado, no tenía como gran adversario al Manchester City. En realidad el enemigo era Guardiola. Había ganas de derrotarle. Hay demasiados agravios en la historia reciente para que la figura del entrenador del City pase por el Bernabéu como otro cualquiera.

La derrota ha servido para que de Zidane se hagan las críticas más duras que ha padecido en los años en que ha tenido la gran responsabilidad de conducir al conjunto por senderos de gloria. De pronto da la impresión de que cuentan menos los éxitos conseguidos por Zidane en Liga de Campeones. Analizando sus años al frente del equipo no cabe duda de que nunca ha habido un entrenador con tantos oros en sus podios. Pero todo acaba teniendo rebajas.

Ahora que ha perdido el liderato y ha sido vencido por el City de Guardiola hay memorias que hacen leña de partidos recientes. Algunas de las alineaciones que ha presentado no han parecido de recibo. En Liga se han perdido demasiados puntos y algunos de ellos han llegado en partidos en que las grandes dudas han estado en los onces que ha puesto en combate. Al margen de los errores ante Real Sociedad, Celta y Levante lo que empieza a pesar es el gran mar de dudas que tiene Zidane porque sigue sin hallar el equipo ideal. Sus dudas sobre Bale y sus cambios tácticos con cinco medios o cuatro no han sido lo peor. Lo más lamentable tal vez ha sido el ninguneo a Kroos en partido en que su presencia en el centro del campo podía haber sido muy importante. Ni siquiera cuando había que conservar el 1-0 recurrió a él, jugador que podía asentar al conjunto frente al desbocado City. En mi opinión, ha conseguido que la mayoría de los observadores tengamos grandes incógnitas sobre el conjunto que no acabamos de ver. No basta con que Zidane salga ante los medios y nunca diga nada con más profundidad que su aparente bonhomía.

Posdata. El Barça que viene al Bernabéu es producto de mala administración en la secretaría técnica. Ha prescindido de jugadores que le vendrían como anillo al dedo al actual entrenador que tiene fácil la alienación porque no son más de trece y entre ellos, dos porteros.