Cinco puntos en dos partidos

Llegó el comandante y mandó parar. Llevaba varias jornadas con rumbo incierto y frente al Real Madrid recuperó la calidad militar que le distingue. Morales volvió a ser el “Comandante”, le dio el triunfo al Levante y dejó casi en ridículo a Courtois, que no se sabe por qué bajó los brazos cuando el balón iba hacia él. Messi llevaba tres partidos sin marcar y ya había quien le ponía fecha de caducidad. Marcó cuatro goles y esta vez un auténtico “hat trick” porque hizo tres goles consecutivos en la misma portería.

El gol de Morales ha devuelto al Madrid a la incertidumbre. Y encima, la lamentable lesión de Hazard, jugador a quien por fin los relatores radiofónicos y televisivos ya le llamaban adecuadamente y no en inglés. El belga tiene para varios meses y ello lleva su fichaje a condición nefasta económicamente si tenemos en cuenta la cantidad de partidos que se ha perdido y se va a perder.

En el Madrid se mantiene la incógnita sobre Bale. Hay semanas en que se dice que Zidane lo está recuperando y semanas en las que desaparece de las convocatorias. Va ser un lamento constante. Nadie sabe a qué juega. Seguimos sin conocer sus auténticas condiciones profesionales. No se agarra al equipo. Va y viene y nunca demuestra que quiere quedarse. Zidane debería abandonar esa postura en la que tampoco se sabe si está a favor o en contra. Un día dijo que sería mejor que saliera del club y otras afirma que está mentalmente predispuesto a ser el jugador estrella que se suponía cuando se le fichó.

En el Madrid hubo cantos de gloria cuando se convirtió en líder y en dos partidos consecutivos ha perdido cinco puntos. En el estadio levantinista no puede acogerse a mal arbitraje o algo que se le parezca. No mereció ganar y punto. Sergio Ramos no tiene razones de queja por la tarjeta que le mostraron. Nunca hubo en el Madrid futbolista a quien tantas veces se amonestara y expulsara. El problema en Orriols fue otro y sobre el que hay que dialogar en el vestuario.

Posdata. Parejo salió caliente de Anoeta y su frase será para recordar en Mestalla: “Hay que jugar como hombres”.