El campeón de Europa no pareció tal

atletico7

La eliminatoria no está resuelta para ninguno de los dos aunque será muy difícil que al Atlético le marquen dos goles en Liverpool. En el Metropolitano se enfrentaron dos conjuntos con presuposición atlética. Dos equipos que ofrecen todos sus esfuerzos de principio a fin. Se esperaba más del equipo inglés que en su Liga es imparable y parece destinado a sumar títulos de la mano de Jurgen Klopp. Manejó el juego con más minutos que el Atlético, pero este estuvo intenso de principio a fin y no regaló un balón en su área en los minutos en que pareció que el empate iba a llegar. Salah, la gran figura de los ingleses, no aguantó todo el partido y sus dos grandes compañeros de ataque Mané y Firminho no hallaron el modo de superar a la firme, contundente y aguerrida zaga colchonera. El campeón de Europa tendrá que revalidar su categoría en la vuelta. Y no le resultara fácil.

El Atlético de Madrid tardó cuatro minutos en batir al guardameta Allison. El Liverpool tardó media hora en disparar a gol. El equipo madrileño salió a todo gas para impedir que el adversario pudiera ejercer algún tipo de peligro en su portería. Y ocurrió lo que viene sucediendo en el fútbol de hoy: mucho balón en los pies de un equipo y más peligro en el contrario. Es decir los ingleses tardaron muy poco en reaccionar ante el mazazo del tanto de Saúl cuando el partido acaba de comenzar, pero su insistencia en llevar el juego al campo rojiblanco no se tradujo en nada positivo. Un eje atacante con Mané, Firminho y Salah se suponía que iba a poner en peligro a Oblak de manera constante. Y no hubo tal.

El fútbol del mejor equipo de Europa, según la opinión generalizada, no dio muestras de claridad. El Atlético, que se replegó adecuadamente, impidió que hubiera disparos con peligro. Dos balones enviados al anfiteatro fueron los dos primeros intentos ingleses. La gran ocasión fue de Salah pasada la media hora y hasta ese instante únicamente Firminho había sido capaz de poner alguna emoción en los ataques del Liverpool. Fabinho, que llevó la batuta en el centro del campo, también hizo algún intento, pero Oblak se limitó a ver pasar muy por encima de su larguero los intentos visitantes.

Se supone que Klopp habría dado la doctrina adecuada a sus hombres, pero sobre la marcha la que se vio que la más acertada era la de Simeone. Su equipo jugó a lo que mejor sabe. Firme defensa y búsqueda del contragolpe esporádico. Y con eso además del gol de Saúl dio algún susto. Morata marcó pero el tanto fue anulado por fuera de juego. No bajó los brazos el conjunto colchonero en ningún instante. Ante el vigente campeón continental mostró la consistencia que sus seguidores le reclaman siempre.

Sobre el autor de esta publicación