Simeone-Klopp, dos de los mejores

El Metropolitano enfrenta al que se sospecha que es el mejor equipo de Europa, el Liverpool, y al Atlético de Madrid sobre quien pesan ciertas incógnitas y aspira a despejarlas justamente ante tan temible adversario. En el estadio rojiblanco manda Cholo Simeone, el bien pagado entrenador, uno de los más prestigiosos por las campañas que ha protagonizado al frente del equipo madrileño. El Liverpool lo lidera el alemán Jurgen Klopp técnico que ganó fama y contrastado prestigio al frente del Borussia de Dormund y que ha acrecentado su imagen en Inglaterra.

Simeone aspira a lograr la victoria en Liga de Campeones que se le escapó en dos ocasiones. Klopp quiere asegurar, inmediatamente, el titulo inglés para el que acumula notable ventaja 25 puntos sobre su inmediato perseguidor, el Manchester City que dirige el catalán Pep Guardiola. El Cholo ha recuperado esta semana un puesto en la futura Champions, al llegar al cuarto puesto de la tabla. Las clasificaciones de Atlético y Liverpool en sus respectivas ligas son muy distintas ya que el conjunto colchonero está a trece puntos el líder, Real Madrid.

En la competición continental hay varios partidos de primer orden, mas todavía ninguno alcanza el tópico calificativo de final anticipada. No es exagerado por el contrario creer que el Metropolitano ha de presenciar el enfrentamiento de mayor trascendencia futbolística. Simoene ha llevado a su equipo la fórmula del juego sin renuncias, de fortaleza física y anímica y Klopp, sin renunciar al aspecto siempre luchador de los clubes ingleses, aventaja al madrileño en gotas de mayor calidad.

El Atlético, que lleva una temporada sin grandes entusiasmos y ha basado sus victorias en resultados de mínimos números en el marcador, aspira a reivindicarse y a presentar su nombre como aspirante al triunfo final. El Liverpool era el peor enemigo que le podía corresponder en el sorteo.

Posdata. Julen Lopetegui se las prometía felices en el Sánchez Pizjuán. Falta nada y menos para que el público se vuelva en contra.