El Barça gana protagonismo

El Barcelona le ha restado protagonismo al Real Madrid. El club catalán, abonado los últimos años a la conquista del campeonato de Liga, atraviesa momento tan deficiente que Lionel Messi lleva tres jornadas consecutivas sin marcar un gol, y ello es motivo suficiente para que diarios, radios y televisiones destaquen tal anomalía. Sería puro antibarcelonismo si solamente se recurriera a datos infrecuentes y de los que hacen daño a la imagen de la entidad. Hay cuestiones de mayor profundidad que merecen detenimiento en ellas.

En el Barça se suelen suceder las noticias y los rumores de que está a punto de fichar una estrella. En el Madrid suele ocurrir lo mismo, pero hay la diferencia de que en la Casa Blanca nada es noticia hasta que Florentino Pérez habla y cuando lo hace es porque el jugador ya está contratado.

El club barcelonés por el que han pasado tantas glorias futbolísticas, y aún mantiene algunas, se topa con una situación realmente insospechada. No cuenta con número suficiente de jugadores del primer equipo para componer las convocatorias. En realidad hay quince jugadores de primer nivel a disposición del entrenador. Dentro de la entidad hay polémicas porque en tiempos de tribulación han hecho demasiadas mudanzas. Las cesiones de varios miembros de la plantilla han servido para que ahora se echen en falta. Messi no está contento porque el club no contrató a Neymar que era su gran capricho. Afortunadamente para el equipo parece que últimamente está encontrando a Griezmann y hay cierto apaño para reflotar la delantera. Cesiones y graves lesiones como las de Luis Suárez y Dembelé han acrecentado las deficiencias. Sólo faltaba la de Jordi Alba.

La Liga comienza a jugarse ahora y coincide con que el Madrid que va al alza y ha recuperado a Hazard. En el Camp Nou ya se han dado cuenta de que el juego de posesión es las más de las veces auténtico cuento. Al fútbol se juega corriendo y hacia la portería contraria. En tiempos de Cruyff a José Mari Baquero, que cada balón que tocaba lo retrasaba le apodaron “Espatrás”. Tal calificativo lo merece el conjunto colectivamente. Excepto Ter Stegen, el único que siempre chuta hacia delante.

Posdata. La defensa del Valencia es tan feble que el Atlético de Madrid, habitual al golito, le marcó dos en Mestalla.