Ganó el viejo Rey de Copas

Los socios del Athletic Club que llegaron pronto a San Mamés festejaron goles antes de que entre su equipo y el Barcelona los marcaran. Los rojiblancos bilbaínos se solazaron con los tantos de la Real Sociedad en el Bernabéu. Luego, en el minuto 93 del encuentro contra el Barcelona, la parroquia rojiblanca festejó alborozada por el tanto suyo que significaba, además, el pase a las semifinales. El antiguo rey de copas derrotó al moderno. En San Mamés se recuperó la tradición. En la copa están fuera. Valencia, que defendía titulo, Barcelona, subcampeón, Real Madrid y Atlético los cuatro participantes en Liga de Campeones. El torneo de este año ha quedado para Athletic, Real Sociedad, Granada y Mirandés.

La tarde comenzó con una sorpresa copera más. El Madrid había sido eliminado por la Real con un resultado que llegó a ser infamante por el 1-4 que llegó a mostrar el marcador. No había pues sentimientos de derrota en Bilbao porque la Copa estaba demostrando que los favoritos no son siempre los ganadores. Contra el Barça los viejos reyes de copas se platearon el partido como lo hacen quienes han de superar la presunta superioridad del adversario. Con precesión. Más velocidad en el ataque, marcajes implacables, disputa de los balones sin restricciones mentales. En tales circunstancias era evidente que los azulgrana iban a tener muy difícil salir vencedores. Al descanso, pese a las dos ocasiones claras de gol de que había disfrutado el equipo barcelonés, circunstancias que no supo aprovechar Ansu Fati, se presuponía que podía ocurrir otra nueva sorpresa. Se consumó cuando el guardameta bilbaíno, con los pies, detuvo las dos más claras ocasiones de gol a tiros de Griezsann y Messi.

El conjunto rojiblanco se puso a la faena con toda clase de impulsos positivos. En el adversario se produjo esa situación que haya que achacar a su nuevo entrenador Quique Setién que ha establecido un sistema que nos obligará a pedir nuevas aplicaciones en los móviles para poder contabilizar los cientos de pases que dan sus jugadores. Cientos de pases y muy pocas oportunidades para el gol.

El Barça impulsó un sistema tan absurdo que pretendió en todo momento poseer al pelota incluso dentro de su área sin grandes preocupaciones por sacar de la zona. Hasta Ter Stegen, tan oportuno otras veces propiciando con sus largos lanzamientos contraataques fulgurantes, anoche le dio por hacer saques cortitos que permitieron a los bilbaínos recuperar la pelota y tirar a gol porque el guardameta barcelonista no era tan preciso como de costumbre.

Setien sorprendió con la alineación. Prescindió de Griezmann y dejó delante solos a Messi y Ansui Fati. Potenció el centro del campo con Sergi Roberto, Busquets, De Jong y Rakitic, pero ello no se transformó en otro juego que el de los pasecitos y los largos entretenimientos de la pelota. La alineación de Griezman y Arthur no acabaron por ser decisivas. El francés malbarató una de las mejores jugadas de su equipo.

El Athletic no perdió intensidad en ningún momento. Cada minuto era esfuerzo individual y colectivo. Fue una muestra de fervor por la victoria. Cuando más se acercó el Barça mayor fortaleza defensiva ofició. Para Messi fue casi imposible penetrar en el área. Nunca tuvo menos de tres adversarios tapándole el paso.

Lo casi inimaginable es la posible final ente dos equipos vascos si es que el sorteo y los triunfos les sonríen.