Muchos pases y pocos goles

El Barcelona hizo el ridículo en Ibiza. Acabó venciendo y el resultado, no obstante, no valió para que la victoria pueda considerarse propia de un equipo de tanta categoría. No ganó con extraordinaria brillantez el Madrid en Salamanca, aunque sufrió menos que el club catalán y acabó con marcador menos agobiante. La Copa a partido único ha proporcionado más de una sorpresa con la eliminación de varios clubes de Primera. Ello ha venido a confirmar que a partido único los medianos se crecen y crean más problemas de los previstos. El caso barcelonista es, pese a todo, bastante distinto.

El recién estrenado entrenador Quique Setién ha tenido en la cabeza dos ideas fundamentales: confirmar que es partidario de recuperar el futbol de toque, de pase y posesión del balón y echar mano de la cantera para convertirse en el nuevo Mesías para La Masía. En Ibiza el equipo demostró una vez más que la dependencia de Messi es de tal importancia que sin él vencer a un equipo de Segunda B es complicado.

A Setién es posible que lo acaben devorando sus muchas ambiciones. De momento, su inspiración cruyfista y guardiolista no ha tenido efectos benefactores. En ninguno de los dos partidos que ha dirigido ha conseguido dar imagen de equipo con superioridad táctica y técnica. En Ibiza actuó como todos los entrenadores que pretenden casi inmediatamente lanzar al mercado su estilo. La alineación que compuso en la isla hay que estudiarla varias veces para comprenderla.

Tal vez se ha lanzado sin frenos a la campaña de alumbrar nuevas estrellas y da la impresión de que se ha precipitado con Riqui Puig. Éste, como todos los jugadores jóvenes, requerirá paciencia y oportunidades a pequeñas dosis. Es pronto para darle responsabilidad de director.

Los dos partidos dirigidos por Setién han tenido como nota destacada y apabullante posesión del balón. Tengo la impresión de que hay datos que no son defendibles. En la isla, el Barça, que ganó angustiosamente y en los últimos instantes, según los amigos de la estadística dio 718 pases. Dominio abrumador. Juego práctico, cero. Con tanto manejo el equipo tiro tres veces a gol.

Posdata. El Valencia precisa un lateral derecho y un centrocampista para relevar a Parejo. Tal vez no fiche a nadie pero es posible que venda a Rodrigo, Son los negocios del tándem Lim-Mendes.