Setién brindó al sol con la cantera

Riqui Puig, Carles Pérez y Ansu Fati estuvieron en la alineación barcelonista. Fue el toque de distinción que pretende Quique Setién. También recurrió a Arthur que ya se ha recuperado de su lesión, pero las novedades de la alineación no fueron suficientes para que el público pudiera salir satisfecho del Camp Nou. Ganó con el consabido gol de Messi en el minuto 76,  instante hasta el que se había resistido el Granada. El tanto llegó cuando los nazaríes habían perdido a Germán por dos tarjetas que forzaron su expulsión.

Quique Setién no es feliz si su equipo gana, pero no juega bien. Su debú en el Camp Nou no pudo satisfacerle. El Barça tardó en vencer al Granada y tampoco jugó bien. El equipo andaluz se plantó en el campo muy ordenado y dispuesto al gran esfuerzo físico cumpliendo de manera estajonovista  la misión de presionar y no permitir que el Barça llegara al área con muchas posibilidades de gol.

El balón fue escandalosamente propiedad de los azulgrana y realmente las únicas ocasiones en que puedo llegar el gol fueron suyas. En todas hubo arranque de Messi y llegadas de Ansu Fati que tuvo en sus botas tres oportunidades que no aprovechó. La propuesta de Setién, que se aguardaba como el descubrimiento de nueva piedra filosofal, en mi opinión no se pudo distinguir palmariamente. Todo cuanto ocurrió fue montar en el centro del campo a Rakitic, Busquets y Vidal, que no son precisamente creadores de juego aunque sí profesionales con la mejor de las voluntades. De nuevo las buenas jugadas tuvieron como protagonistas a Messi y Jordi Alba por la izquierda. Nada nuevo bajo el sol.

Es posible que algunos especialistas en el análisis del juego hallaran en el Barça entrenado por Setién novedades tácticas. Personalmente no me pareció vislumbrar nada que no hubiéramos visto ya repetidamente. El Barça sigue creyendo que lo importante es manejar la pelota, pero si bien es cierto que ello da ventajas estas se reducen si no se juega a mejor ritmo. Retrasar el balón como casi única fórmula para solventar el problema de la presión del conjunto adversario, acaba siendo empalagoso.

El Granada fue demasiado enemigo para un equipo que aspira a ganar la Liga. Sufrió el Barça en el partido de Los Cármenes y estuvo a punto de anotarse otro resultado insatisfactorio. Los granadinos incluso con diez se mostraron firmes y defendieron su área con acierto en todo tipo de repliegues.

Para el barcelonismo tal vez lo más importante fue el debut de Riqui, futbolista que además de jugar bien participó con su robo de balón en la jugada en que Vidal, de tacón, cedió la pelota a Messi y este la mandó a la red. Riqui ya sabe lo que son las ovaciones de su público, Recibió varias. Se supone que ello lo celebró Setién.