Lo mataron los antecedentes

El entrenador del Barcelona o Real Madrid no se justifica suficientemente con títulos. Al menos es lo que ha sucedido en el club catalán que ha destituido a Ernesto Valverde después de ganar dos ligas, una copa y una supercopa de España. En otro club, probablemente, le dedicarían una tribuna o un estadio del equipo B. A Valverde lo han defenestrado por cuatro resultados. No han valido las celebraciones triunfales porque han pesado más las dramáticas y casi humillantes eliminaciones de Liga de Campeones en Roma y Liverpool, la derrota ante el Valencia en la final de Copa jugada en Sevilla y la eliminación de la espuria Supercopa de Arabia Saudí.

Han sido resultados que han pesado sobremanera y se puede entender que el problema no era tan inmediato como suele ocurrir en otros casos. Ha sido el modo de caer, la manera en que el equipo se ha hundido en los momentos cruciales. Era impensable que fuera eliminado después de llevar ventaja de 3-0 en las copas europeas y tampoco ha parecido de recibo que ente el Atlético de Madrid llegara la derrota cuando todo apuntaba a triunfo. El Barça de Valverde ha demostrado que no sabe ganar cuando tiene ventaja y el partido es de de gran importancia. Es propenso a perder hasta de maneras tan absurdas como aquella en que el cuarto gol llegó en un saque de esquina que pilló a medio equipo despistado.

La directiva barcelonista se ha tenido que reunir casi de urgencia al regresar de Yeddah. Valverde estaba condenado, pero dentro del club no había consenso. No lo había porque tampoco estaba claro el futuro que se quiere emprender. No era fácil contratar un entrenador a media temporada cuando hay tantos títulos en juego.

La solución tiene otra parte fundamental: el relevo. Se han barajado varios nombres y entre ellos el de Xavi cuyo perfil es perfecto, pero no ha considerado que era el momento justo. El sustituto, Quique Setién, tiene ideas que cuadran con las que han sido imagen del Barça en los últimos años, mas es entrenador con el que la directiva no tendrá fácil el entendimiento. Valverde era de la casa. Tal vez, ahora, lo mejor era contar con un foráneo.

Posdata. Fede Valverde se ha convertido en héroe madridista. Nunca una falta como la que cometió tuvo tan trascendencia final.