Simeone y el Atlético se levantan

El Atlético junto a Barça, Valencia y Real Madrid, se clasificó para los octavos de final de Liga de Campeones. Cuatro equipos españoles es el mejor síntoma de la calidad de nuestro campeonato. El conjunto colchonero fue superior al Lokomotiv de Moscú de comienzo a fin y todas aquellas dudas sobre su continuidad en el torneo quedaron despejadas rápidamente. Más que por el resultado porque ejerció el mando en todas las parcelas del campo. Síntoma inequívoco de que el equipo está por encima de lo que se le ha visto en las últimas jornadas ligueras. Simeone levantó cabeza. De ahora en adelante, partido a partido.

El Atlético vive etapa de incertidumbres por la falta de gol y por la clasificación poco acorde con los euros que ha invertido. Contra el Lokomotiv tenía la oportunidad de cerrar una etapa en la que se ha llegado a poner en duda hasta el método Simeone. En el primer minuto del partido cielos y tierra le sonrieron porque el árbitro pitó penalti. Empezaba a variar el ambiente. Inopinadamente, Trippier hizo reaparecer al Pupas porque no hizo gol. El portero desvió el tiro y lo estrelló en un poste. Parecía que la una vez más se vivía la frustración. Y fue mayor porque el árbitro no mandó repetir el penalti como se hace en España, sobre todo si el castigado es el Villarreal, dado que el guardameta no piso en ningún momento la línea de meta. Otra vez a las andadas.

Contra los maleficios no siempre se puede jugar, mas cuando la fortuna vuelve a sonreír hay que hacerse a la idea de que no todo puede ser pesimismo. De nuevo se castigó al equipo moscovita con penalti. Esta vez lo lanzó Joao Félix y marcó. Se alternaba lo nefasto con lo risueño. En el Metropolitano no hay línea de continuidad porque cuando parecía que otra vez se lograba el tanto, Morata estaba en fuera de juego y el VAR lo anuló.

Joao Félix, que necesita justificar la gran inversión que ha hecho el club, trató de estar en todos los momentos de ataque. Aunque se le vio ansioso, ya que se ha puesto en duda la conveniencia de su fichaje por los dineros que costó, intentó el disparo a gol y buscó el modo de aumentar la ventaja para que los fantasmas no volvieran a sobrevolar el estadio.

El equipo contó esta vez con la labor estajanovista de Thomas. Siempre ha sido futbolista de brega y capacitado para robar balones e impedir los avances del contrario, mas en esta ocasión vez se convirtió en el eje del conjunto. Distribuyó el balón como un centrocampista creador. Se le constató más calidad futbolística de la que siempre le ha caracterizado.

La clasificación europea ha sido balsámica. El Atlético necesitaba una victoria como quien precisa un reconstituyente. El Lokomotiv no fue obstáculo para ello.