Messi, sin discusión

Lionel Messi es el mejor jugador del mundo salvo que a ello se añada, cuando se le compara con otros, que es de otra galaxia. Cada vez que se concede el Balón de Oro surgen discusiones y se trata de convertir un título individual en cuestión colectiva. Sucedió varias veces con Cristiano a cuya gran faceta goleadora se añadió la conquista de la Liga de Campeones, título calificado de superior a la Liga Española que tenía en su poder Messi.

Quienes han justificado los premios de Cristiano se han solido apoyar en el hecho de las victorias de su club, que en varios años han estado por encima de las del Barça que se ha quedado en trofeos nacionales mientras el Madrid ha ganado título europeo e incluso intercontinental. Supeditar los valores de un futbolista a lo que gana su equipo es desvirtuar el valor y las razones del fundamento del premio. El Balón de Oro se ha de otorgar al mejor jugador. Es premio que está más allá de los goles que marca o los triunfos de su selección. El premio está destinado a honorar a los mejores de su tiempo. Di Stefano lo ganó dos veces y Luis Suárez una. Probablemente siempre se podrá aducir que Xavi e Iniesta hicieron méritos para un galardón como este y, en mi opinión, ambos estuvieron siempre por encima de lo que hizo Modric que ni siquiera ganó el Mundial como los dos citados españoles.

A estas alturas de la función resuelta casi ridículo hacer comparaciones. Messi es el mejor en lo que los conceptos futbolísticos requieren. Para ganar no basta con marcar más goles, defender mejor o parar más que nadie. Lo que se debe premiar es al futbolista completo, a quien está en el límite de lo excelente en varias de las condiciones indispensables para ser el número uno.

Messi está más allá de las cifras goleadoras que son importantes todos los años y tanto en competiciones nacionales como internacionales. Messi juega el fútbol de calidad que está por encima de otros aspirantes al galardón. No es un valor individual, sino que también forma parte del colectivo. Juega con los compañeros, les cede el balón cuando están en mejor situación. Sus ayudas son a veces casi inverosímiles por el modo en que las crea. Nunca jamás Cristiano ha sido capaz de crear una de esas jugadas en las que hasta los adversarios aplauden. Tal vez votar a Messi cada año por ser el mejor podría ser aburrido y poco rentable para quienes instituyeron el premio, mas la realidad es tozuda y mientras que siga jugando como lo hace quizá sea injusto premiar a otro futbolista. Su superioridad es manifiesta. Ponerlo en duda casi tontería.

Posdata. El Villarreal ha entrado en la dinámica del pasado año. Javi Calleja fue despedido y después recuperado. Este año sería complicado repetir tal operación.