Luis Enrique para la fase final

El pasado 6 de octubre conté en qué circunstancias se encontraba Luis Enrique y casi vaticiné que volverá a la selección. A su sucesor, amigo, compañero y alumno, Robert Moreno, le queda un partido oficial, lunes contra Rumanía, para acabar con el programa que le dejó su antecesor por razones de tipo humanitario que todos recordamos Del exseleccionador vine a decir que, según algunos de sus circunstanciales compañeros de ciclismo aficionado, estaba superando el trauma que le produjo la muerte de sus hija. Al tiempo conté también que, según él mismo había referido, estaba mucho más destrozada física y anímicamente su esposa. Luis Enrique hace años que practica el ciclismo y suele hacerlo en los fines de semana por los alrededores de las carreteras de Castelldefels. Hace un mes estaba bastante mejorado de lo vivido, aunque más delgado, y no era muy aventurado suponer que su vuelta al equipo nacional era cuestión de poco tiempo. Clasificada España para la Eurocopa y presumiblemente cabeza de serie, la próxima operación es consolidar el equipo titular y aplicarle la mejor fórmula futbolística posible para que en el campeonato lleguen los resultados deseables.

El presidente de la Federación, Luis Rubiales, a preguntas de los periodistas sobre este tema se ha limitado a decir que ni sí, ni no, ni blanco, ni negro. Lo más claro ha sido dejar en manos de José Francisco Molina parte importante de la decisión. No habría sido prudente comenzar a insinuar que habrá relevo. Todo el estamento federativo sabe que Luis Enrique no dimitió por un arrebato, sino que lo hizo por cuestión familiar grave. Tras él no hubo puerta cerrada sino todo lo contrario porque quien le suplió es su amigo y el hombre en quien ha reposado en la dirección de varios de los equipos que ha dirigido. Robert ha estado con Luis Enrique en el Barça y la selección, las dos etapas más importantes del asturiano. Ambos pueden volver a trabajar juntos y ello no significaría humillación para  Robert Moreno, independientemente de que tras su paso brillante por la selección pueda hallar en un futuro más o menos próximo un banquillo en el que volverá a demostrar su excelente grado de preparación.

Posdata. Las jugadoras de fútbol anunciaron huelga si no se atendían sus peticiones y han cumplido. No ha habido entre sus colegas masculinos la solidaridad precisa. ¿Machismo?