Con Messi no basta

Josep María Bartomeu ha dicho públicamente que el club que preside tiene toda su confianza en el entrenador Ernesto Valverde. Las apariciones de dirigentes afirmando que no existen dudas suele ser preludio de despido. Sin embargo, en esta ocasión no se puede vaticinar tal final. La victoria con goleada al Celta y los tres tantos de Messi han devuelto la confianza al Camp Nou. Las tres dianas del argentino, una de penalti y dos de libre directo, llevaron al Camp Nou el entusiasmo de las grandes ocasiones. Realmente comprobar hasta qué punto tiene casi perfección en el lanzamiento de estas faltas crea emoción coral en el graderío barcelonista.

El modo en que venció el Barça al Celta ocultó cuestiones fundamentales de esta temporada. Siempre se había constatado que había casi total dependencia de Messi y en los momentos actuales no es disparatado afirmar que, pese a ello. el futuro del equipo no es alentador. El Barça no se sabe a qué juega. Hasta el propio entrenador confesó que durante todo el primer tiempo el juego no fue de su agrado. Fue efectivamente empalagoso, con pases sin profundidad, sin ambición.

El equipo barcelonés es muy vulnerable en defensa a pesar de los nombres que la componen. En el centro del campo no crea el juego que tantos beneficios le proporcionó en años anteriores y solamente en momentos en que Messi está inspirado llega el triunfo. Téngase en cuenta que a pesar de éste ha habido resaltados realmente decepcionantes: tres derrotas y un empate. Ha perdido más partidos en lo que llevamos de campeonato que en las ligas de años anteriores.

Las ilusiones crecen cuando en el campo está Dembelé que intenta grandes ataques y de vez en cuando crea momentos de inspiración. No obstante, si se examina cuanto hace mientras está en el campo se puede observar que intenta muchas jugadas y hasta se atreve con lo más difícil y ello no suele acabar satisfactoriamente. Empieza a ser preocupante que cuando se da descanso a Busquets haya necesidad de recurrir a su presencia. Y eso que no disfruta de los mejores momentos de su carrera. El Barça, salvo Messi, es incógnita. Y Valverde no encanta a la mayoría de la afición.

Posdata. Griezmann continúa sin encajar. El “Principito”, de momento no pasa de paje. Los culés no deben perder la esperanza.