Ninguno de los tres

El actual campeón de Liga, el Barcelona, da la impresión de que no quiere renovar el título. El Real Madrid, justo aspirante después de varias temporadas viendo a su gran adversario recoger el trofeo, no parece decidido a romper la racha de los barcelonistas. El Atlético de Madrid, que a comienzos de temporada se postula para superar a los dos grandes, se convierte en un buen amigo y no da un paso al frente para justificar los deseos emanados de su dirección. Ninguno de los tres tiene fuerzas para constituirse en el auténtico aspirante al trono liguero. Ninguno de los tres responde con resultados y actuaciones acordes a lo que son y a lo que significan sus presupuestos,

Estamos viviendo el falso argumento publicitario de que tenemos la mejor liga del mundo. No es menos desacertada la teoría de que nuestro campeonato es cada vez más parejo y ello posibilita resultados muy ajustados y sorprendentes. En la Liga española, a pesar de marcadores que pueden llevar a equívoco, sigue habiendo equipos que son más iguales que otros. Por mucho que nos topemos con derrotas de los grandes, en algunos casos casi infamantes, las diferencias siguen existiendo y al final hay tres ligas a la vez que siguen siendo las mismas.

Por delante hay un pequeño grupo, habitualmente no más de tres, que juega a campeonar. Después hay varios clubes que aspiran a entrar en las competiciones europeas porque ello da prestancia y dineros. A continuación, como siempre, hay un paquete en el que se juntan aquellos que desde la primera jornada luchan por huir del descenso. Dada la monotonía del pelotón de cabeza empieza a demostrarse que en la mayoría de entidades perseguir el objetivo de mantenerse en Primera es tan importante y hasta trascendental como acercarse a los mejores. Los que saben dónde están y a qué aspiran acaban siendo felices por conquistar el premio de consolación que es la pervivencia entre los elegidos.

El Madrid creyó que golear al Leganés era volver a los caminos del triunfo y el Betis le hizo recular. El Barça acudió a Valencia con cierto aire de superioridad y el Levante le mojó la oreja en siete minutos. El Atlético no pudo salir decepcionado del Sánchez Pizjuán porque el Sevilla está en la cabeza de segundo grupo. Pero ello no basta a sus seguidores.

Posdata. Si Zidane no fuera entrenador del Madrid sería objeto de toda clase de chuflas tras las comparecencias ante los periodistas.