Zidane puede ser discutido

¿Qué hacemos con Zidane? Falta “na y menos” para que los medios informativos, al menos algunos, los contertulios radiofónicos, al menos algunos, comiencen a plantearse si la vuelta de Zidane ha sido la gran solución. No le están respondiendo algunos jugadores. Tampoco parece que le respondió la directiva cuando no le fichó a los jugadores que pedía. Estamos a punto de plantearnos aquello de que nunca segundas partes fueron buenas.

Zidane regresó después de dos experiencias poco positivas. Decepcionante la de Lopetegui y ni fu ni fa la de Solari aunque los datos dicen que Zinedin no mejoró sus resultados. Florentino Pérez fallidos los dos intentos recurrió a un hombre con el que no había tenido grandes problemas y que bajo su dirección se había reforzado la imagen madridista en Europa. Es creíble que su intención fuera otra y que tuviera en el pensamiento algún nombre   más. Tuvo que optar por lo bueno conocido, pero en ello hubo aspectos que no se contabilizaron a la hora de los presupuestos deportivos.

La vuelta la hizo el entrenador sin Cristiano. Es decir, sin cincuenta goles por temporada. El regreso lo hizo cuando era presumible que algunos miembros de la orla estuvieran ya en su camino descendente. Verbigracia: Modric y Kross. Me temo que vamos a terminar leyendo u oyendo que a fin de cuentas los mayores éxitos de Zidane se debieron a Cristiano y a los buenos momentos de los compañeros que le acompañaron en las travesías europeas.

El actual entrenador empieza a tener dudas. En principio tuvo que tragar con Bale y James, que no estaban en su proyecto aunque e en algunos momentos les han resuelto papeletas. Es evidente que puede afirmar que no tiene el equipo deseado. Aquí puede estar su coartada. Sin embargo, independientemente de las lesiones, es evidente que no ha tenido coherencia en las alineaciones y ya es preocupante que se pongan en duda sus decisiones en los cambios que introduce durante un partido.

Al margen de cualquier opinión el Madrid no tiene esquema de juego. En los años anteriores tampoco y resolvió las cuestiones más angustiosas con los milagros de Cristiano.

Posdata. En el Barça había angustia por si Griezmann no entraba en la “colla”. Contra el Eibar funcionó el trío. Falta que alguien diga “Griezmann es de los nuestros”.