Un gol valió la clasificación

A la selección española de fútbol le faltaba un punto para confirmar su clasificación para la fase final de la Copa de Europa y lo consiguió en el minuto 92. Es decir, en los minutos de prolongación. Lo había intentado en varias ocasiones y solamente cuando entró definitivamente a la carga en el área sueca fue posible hallar la igualada. Con este tanto, marcado por Rodrigo, delantero del Valencia, que entró por Thiago con lo que se potenció el ataque, la Roja ya está clasificada y tendrá dos partidos placenteros en casa ante Malta y Rumanía. El empate hay que acogerlo con satisfacción por lo que supone, pero obliga a reflexionar seriamente sobre cuál debe ser el peso de algunos jugadores y si es posible encontrar un sistema que no haga sufrir tanto como en Estocolmo.

El seleccionador no repitió lo de Noruega alineando once jugadores uno de cada equipo. Esta vez lo realmente curioso desde el punto de vista estadístico fue que contara con dos futbolistas del Villarreal, Albiol, que fue el capitán, y Gerard Moreno. El central se está ganando la participación en más encuentros y el delantero tendrá que hacer más méritos.

Hubo dos jugadores que volvieron a exhibir condiciones para que nadie dude de su titularidad. Fabián es jugador que reúne junto a sus grandes condiciones como jugador de medio campo y proclive a las aproximaciones al área, su gran disposición para el disparo desde lejos. A la Roja, que se le suelen atascar los partidos cuando juega al abusivo toque y pase horizontal, sistema que los adversarios suelen controlar con nutrida defensa y presión intimidante, es muy importante la presencia de un jugador que ponga al portero contrario en apuros con sus disparos lejanos, desde los lugares donde por los sistemas de juego actuales no se esperan.

Apareció Rodri, que creció en el Villarreal, pasó por el Atlético y ahora está en Manchester, y volvió a mostrar las condiciones extraordinarias de un centrocampista que proporciona estabilidad, seguridad en el relevo de los centrales. Rodri siempre sabe dónde está, entrega el balón al compañero mejor situado y lo probable es que exista, de ahora en adelante, cierta polémica sobre si debe jugar él o Busquets quien ya no es el mismo de años anteriores.

Robert Moreno rectificó órdenes con respecto al partido con Noruega. Pidió más presión y sobre todo exigió que Carvajal y Bernat fueran dos extremos partiendo desde la defensa. Era importante abrir las bandas para que la veterana y experta zaga sueca tuviera menos facilidades para preservar a su portero aunque éste fue el mejor del equipo. Sobre todo en la primera parte salvó tres goles. Evitó los tantos cantados de Thiago, Gerard y Rodri. También estuvo espléndido De Gea cuando hizo la parada de la noche con una estirada de las que los fotógrafos llevaban a las páginas de los periódicos cuando estos contaban con páginas de huecograbado. Fue jugada para recordar. En el gol que encajó también hizo dos paradas a bocajarro y no pudo evitar el tanto de Berg.

Comienza nueva etapa. Cubierto el primer objetivo conviene estudiar el futuro.