Con alineación inventada, empate

Noruega en los minutos de prolongación consiguió de penalti el empate con España. Nuestra selección tendrá que esperar un partido más al menos para asegurar su clasificación para la Eurocopa. La insistencia noruega durante todo el segundo tiempo, su fortaleza física con tres torres a las que hubo que oponer además de Sergio y Albiol, éste el mejor de la defensa, a Iñigo Martínez por Bernat en el tiempo final, España no supo defender el triunfo. Ni siquiera cuando aparecieron Cazorla y Rodri fue posible mantener la posesión del balón. Apenas hubo jugadas largas y de ello se beneficiaron los anfitriones que hicieron méritos para la igualada. El penalti cometido por Kepa no fue lo mejor de su actuación.

Todos los grandes equipos y todas las selecciones históricas han tenido como virtud el que se han podido recitar. Las mejores alineaciones han sido siempre las que han conservado el esquema fundamental, el que ha sido reconocible durante mucho tiempo. Claro que desde que se perdió el endecasílabo que formaban los cinco delanteros ya no existe la lírica  En Oslo, la selección española alineó al principio a once jugadores de once equipos con el agravante de que algunos de ellos forman parte de conjuntos extranjeros. En tales circunstancias es imposible jugar de oído, de memoria. En cuatro días es imposible crear cohesión entre futbolistas de distinto ritmo.

La Roja está en periodo de cambio, de renovación y de ahí que la creación del juego estuviera en pies de Fabián y Ceballos que no son jugadores especialistas en buscar la jugada de gol para sus compañeros. Ambos, excelentes futbolistas, son bastante individualistas. Fabián, que disparó dos veces a los palos, si trató de hacer jugar a Navas y Ceballos nunca conectó con Bernat porque siempre que recibió el balón de éste se escoró hacia el centro con lo que el lateral no pudo progresar y acabó jugando sin ambiciones atacantes. Fue éste en cambio quien le dio la pelota que acabó en pies de Saúl y el gol.

El partido arrancó con domino español y ya en el primer minuto hubo ocasión de gol. El domino fue intenso con lo que Kepa no tocó el balón hasta el minuto 22. Luego la presión noruega fue dificultando los avances españoles y las posibilidades de Oyarzabal y Rodrigo con posibilidades de disparar a gol fueron pocas. Los noruegos con el marcador empatado hicieron sus mejor futbol en los minutos finales de la primera mitad y ello se convirtió en apuros para Kepa aunque tampoco tuvo que detener ningún disparo muy peligroso.

La segunda parte el tanto de Saúl aminoró durante unos minutos la presión entusiastica noruega. Después se hicieron a la idea de que todo era posible y España encajó el empate en tiempo en que estuvo pidiendo la hora. La parte final del encuentro mostró demasiadas debilidades españolas. Contra Suecia habrá que afinar más con la alineación.