Ansu Fati, español a bote pronto

No recuerdo una nacionalización tan a bote pronto como la de Ansu Fati. Ni en los tiempos del franquismo cuando había razones políticas para poder contar con un futbolista, como fue en el caso de los húngaros llegados del exilio, (Kubala, Koczis, Czibor, por ejemplo) hubo tanta prontitud en la nacionalización. Más de una vez se recurrió a ello porque el deportista era importante para una selección. No fue caso exprés el de Josechu Biriukov Aguirregaviria, que llegó de Rusia y de madre española exiliada como otros niños durante la Guerra Civil. Con datos en los que entraba la cuestión sentimental Biriukov tuvo que aguardar más que otros deportistas de élite. Ansu Fati ha batido todos los récords porque ha habido prisa para que pueda formar parte de las selecciones nacionales de fútbol y, pese a estar en la edad se le ha reservado del ejercicio en las categorías juveniles porque se desea que entre pronto en La Roja,

El muchacho ha llamado poderosamente la atención y se le ha otorgado calificación de figura excepcional. Indudablemente en lo que se le ha visto en Primera División ha mostrado cualidades que pueden aventurar un progreso prodigioso. No obstante, convendría que no se acelerara la progresión. El ascenso a la selección “A” podría ser perjudicial. Bien es cierto que ha habido casos en la historia en que el jovencito ha sentado plaza de estrella. Bastaría con citar los casos de Pelé y Maradona, dos de los casos más extraordinario del futbol mundial.

La conversión de promesa en estrella no suele ser fácil ni ello se da con facilidad. Es más, suele ocurrir con frecuencia que apariciones tan estelares no siempre tienen concreción inmediata. El fútbol está lleno de casos en que la gran promesa se ha eternizado en categorías inferiores para las que fue catapultado. En todos los equipos hay jugadores que tuvieron arranques esplendorosos y sus luces fueron pariendo fulgor cuando no se oscurecieron.

Los casos en que se ha procurado dar espacio, y tiempo para que el jugador se fuera fogueando han dado mejores respuestas. Valen los casos David Silva y Jordi Alba que lograron su mayor alturas tras las cesiones. Esta brillando en la Real, Odegaard después de pasar por cesiones fuera de la órbita del Madrid. Vinicius parece que llegó antes de tiempo, Kagin Lee también deberá esperar su tiempo. Ansu Fati podría ser excepción mundial y eso espera el Barça. Desea más fortuna que con Munir. No se deben dar prisas. Todo a su tiempo.

Posdata. La Roja cuenta con cuatro futbolistas del Villarreal. Es modelo de club modesto que sabe hacer cosas grandes.