Courtois contra la sombra de Keylor

La historia de fútbol está llena de grandes polémicas sobre los porteros de un mismo equipo. En algunos casos no se llegó a discutir como en el caso de Iribar y Deusto porque la diferencia fue notable. En la mayoría de las ocasiones uno de los dos tuvo que emigrar. Todos aquellos que tomaron las de Villadiego obligados por las circunstancias triunfaron fuera de casa como ocurrió con Urruticoechea o Ansola, ambos realistas, pero si hubo relevos que causaron impacto como en el Madrid el cambio de Juanito Alonso por Domínguez o el complicado caso en que convivieron en el Bernabéu, Alonso, Domínguez, Vicente y Bagur.

En la actualidad ha surgido inesperadamente la discusión entre Courtois, que está en la plantilla, y Keylor Navas, que fue traspasado, en contra de su voluntad, al París Saint Germain. Courtois, que nunca hizo felices a los seguidores del Atlético hasta el punto de que siempre se recuerda que al único portero al que Cristiano batía de libre directo era a él. El guardameta belga, que no fue la primera opción para el cambio porque antes el club intentó contratar a De Gea, llegó con opinión muy favorable a Keylor Navas, quien había participado en la conquista de tres copas de Europa. El público del Bernabéu no entendía demasiado el relevo.

Zidane también dijo alguna vez que su portero era el costarricense. No se sabe muy bien cuáles fueron las razones por las que en el ámbito de la dirección del club no había plena satisfacción con Keylor. Seguramente, porque nunca tuvo “glamour”. Probablemente, porque no era ídolo de niños y no vendía camisetas. Keylor era guardameta a quien se consideraba pieza básica tras la salida de Iker Casillas. La polémica entre éste y Adán no existió porque todo fue una salida de pata de banco del ínclito José Mourinho.

Keylor nunca se sintió seguro porque vivió el vergonzoso trato de pedirle que se bajara de un avión cuando se iba a Inglaterra porque el fichaje de De Gea no se había consumado. Y ni siquiera en ese caso puso pies en pared. Nunca levantó la voz, jamás creó problemas de convivencia y su vida fue muy familiar y nadie le vio cambiar de mujer, ni de acompañante pasajera y ni siquiera se dijo de él que había salido una noche de francachela. Keylor tiene a su favor un modelo de comportamiento dentro y fuera del campo. Courtois tiene difícil ganarse el aplauso del Bernabéu. La sombra de Keylor le acosará mucho tiempo. Obtendrá el perdón si de ahora en adelante es capaz de detener algún balón con sello de gol. Es lo que está por ver.

Posdata. La sustitución de Courtois por Areola contra el Brujas fue serio aviso por mucho que el entrenador trate de poner cataplasmas a la infección.