Messi y Suárez hablaron al final

Empató el Madrid con el Brujas, perdió el Valencia con el Ajax y el Barça se salvó en los últimos suspiros ente el Inter. La Liga de Campeones no nos sonríe. Sólo el Atlético y tal vez porque jugó en Moscú, cambió el signo de una temporada en la que ganar la clasificación para la siguiente ronda pasará por sobresaltos continuos. En el Camp Nou acabó por aparecer Messi y llegó el ímpetu goleador de Suárez que hizo un remate espectacular que dio impulso a sus compañeros y finalmente aprovechó la jugada de Messi para ganar el partido. Ganaron los barcelonistas gracias a la mayor garra impuesta en la segunda parte. En la primera hubo superioridad absoluta interista.

Griezmann dijo en vísperas del partido contra el Inter que él y Messi hablan poco. Lo importante en el fútbol ha sido siempre afirmar que el lenguaje futbolístico lo manejan los futbolistas con calidad. El argentino y el francés la tienen pero ninguno de los dos tiene ahora el verbo fácil. No es que tengan poca comunicación es que ninguno de los dos se expresa como se desea. En este momento no son oradores brillantes. En el Barça sin Messi nada es propicio. El argentino estuvo ayer medio oculto. No está en buen momento y afortunadamente sobresalió cuando más le necesitaban. Como suele ocurrir. Para entonces Griezmann ya había sido sustituido. No pudo articular palabra en busca del triunfo.

Lo que le sucede al equipo barcelonista es la poca facilidad de palabra que tiene en su conjunto. La defensa no ofrece garantías y encima le falta Jordi Alba lo que obliga a que los laterales sean Semedo y Sergi Roberto. Busquets ya no es el timón del centro del campo. No es el faro porque ha pedido gran parte de su luz. Pierde más balones en una media hora que antes en media liga. Entre Luis Suárez, Griezmann y Messi no hay ligazón.

El equipo milanés jugó buen fútbol y su dominio lo usó en los contragolpes que pusieron a la zaga azulgrana al borde del desastre. Lenglet falló en la primera ocasión en que Lautaro llegó con rapidez hacia el área de Ter Stegen y el gol fue inevitable. Más ocasiones tuvo el Inter en las botas del propio Lautaro. El Inter no toca tanto la pelota, pero comete menos imprecisiones y corre más que el conjunto azulgrana. En otra de las ocasiones los interistas estuvieron a punto de batir a Ter Stegen. Este salvó el segundo y Sensi malbarató ocasión propicia. Por ocasiones de gol, por el manejo del ritmo del partido y por la superioridad en la recuperación de los balones se tuvo la sensación de que el Barça estaba padeciendo un baño.

La jornada mantuvo el signo desfavorable que está teniendo el torneo para los equipos españoles. En Mestalla, con el 0-1, Parejo mandó el balón del penalti a la grada. Llegó el segundo tanto holandés conseguido por Promes y la sesión se cerró con el tercero. Tendrá que sufrir para seguir en el torneo.