Europa amenaza con desahucio al Madrid

El fútbol ha sido siempre imprevisible. Nunca ha habido verdades absolutas. Ideas matutinas son a veces indigestas por la tarde y las del mediodía monstruosas por la noche y no digo nada a la luz del sol. Zidane no quería a James y el club, para darle gusto, trató de venderlo. Zidane quería deshacerse de Bale y lo mismo le daba que fuera a Europa o a China. Zidane estimaba a Keylor Navas y quería que se quedara en el club. Anoche en el Parque de los Príncipes parisiense James y Bale jugaron en el Madrid y Navas, en el París Saint Germain. La primera jugada madridista con peligro la salvó satisfactoriamente Keylor. La primera con peligro del PSG fue gol de Di María sin que Courtois actuara conforme a su categoría internacional. Bale se ganó la titularidad en noche de humillante derrota en París.

No hay peor que la cuña de la misma madera y el exmadridista Di María también marcó el segundo tanto. En el primero colaboró Bernat uno de los dos españoles del PSG. En el Madrid hubo uno, Carvajal. Al PSG le faltaron Neymar y Mbapee, dos de sus grandes estrellas. En el Madrid se echaron en falta jugadores como Modric o Isco, futbolistas capacitados para manejar la pelota con sentido. En la alineación de Zidane no hubo la firmeza precisa. En la defensa sin Sergio Ramos hubo inseguridad constante. En el centro del campo no se ganó la partida al conjunto adversario y el equipo jugó demasiado partido, excesivamente largo. Faltó más cercanía entre los jugadores y, sobre todo, desde el principio se acusó conservadurismo. Los zagueros, quizá poco convencidos de que su labor podía ser efectiva, optaron por refugiarse y prescindieron de acortar el campo adelantando sus posiciones. En tales circunstancias los parisienses tuvieron más posesión y llegaron con más facilidad al ataque. Por su banda derecha entraron con demasiada facilidad. Y Varane y Militao no pusieron firmeza atrás. En la segunda parte no mejoró el juego madridista y de nuevo la banda izquierda parisiense continuó llegando con facilidad al pase al área lo que obligó a Courtois a algún despeje impropio de portero avezado.

Lo más brillante madridista fue el gol de Bale aunque fue anulado por el VAR ya que se ayudó con el brazo. El segundo, que se habría anotado Benzema tampoco valió por falta previa.

La noche fue triste para el fútbol madrileño. Cayó el Madrid en París y solo empató el Atlético en el Metropolitano. Un golazo de Cuadrado fue golpe al mentón y el de Matuidí fue como la cuenta hacia el K.O. Savic, que con Jiménez trató de imitar a Godín en los remates de cabeza marcó la remontada. El empate final fue propio de equipo que no se rinde.

Posdata. En el Metropolitano las estrellas eran portuguesas. El duelo entre el consagrado Cristiano y el novel Joao Félix quedó en nada. Marcaron otros.