Ter Stegen y Rodrigo, héroes a domicilio

El Barça sin Messi es menos. El Valencia sin Marcelino es equipo deprimido. Valverde, que tiene el puesto asegurado, al menos de momento, tomó la decisión de hacer debutar en Europa a Asun Fati. Con éste, Suárez y Griezmann compuso la línea de ataque. El club catalán está arriesgando con el niño de Guinea Bisau. Valverde lo retiró y dio media hora a Messi. No había entrado todavía el argentino cuando Ter Stegen tuvo que tomar la responsabilidad de detener el penalti lanzado por Reus y que le había hecho Semedo de manera inocente al inglés Sancho. Antes que Messi apareció el portero. En el Valencia surgió Rodrigo y el equipo recuperó la felicidad robada por Lim.

A Celades, el entrenador de Peter Lim y Jorge Mendes, de la plantilla valencianista todavía no lo es, parecía que se condicionaba su labor porque los dirigentes singapurenses tienen la pretensión de que se potencien los jugadores de la Academia. El fundamento está en Kagin Lee. Marcelino pretendía que se fuera curtiendo, que creciera sin exigirle grandes responsabilidades lo que enfadó a Lim. Y llegó Celades y no se atrevió a alinearle en Stamford Bridge. Le concedió tres minutos en la prolongación. También reservó para la segunda parte a Guedes, el niño bonito de la empresa y al que se sigue esperando. Los errores de Gameiro ante la portería inglesa los pagó dejando su sitio a Maxi Gómez. A quien no hubo que esperar fue a Rodrigo al que Lim iba a vender al Atlético. Fue un pase maestro de Parejo que el delantero aprovechó y puso el partido a su favor. A falta de un cuarto de hora el Valencia dio la sorpresa. A cuatro minutos del final el penalti cometido por Wass voló por encima del larguero y se consumó la hazaña.

El Barça alineó esta vez al brasileño Arthur a quien se le otorgan condiciones de ordenador del juego, de director de orquesta, para que se intente recuperar el juego barcelonista de la mejor época y su presencia no fue decisiva. El conjunto alemán lleva años mostrando una de las mejores imágenes del fútbol de su país. Ni siquiera la pérdida de figuras importantes ha devaluado su potencial internacional y de ahí que el Barça intentara el triunfo dando media hora a Messi. Pero éste aún no está a su nivel. El Barcelona hizo juego decepcionante. La reaparición de Messi no fue suficiente para la victoria.