Lim dinamita el Valencia

La destitución de Marcelino García Toral como entrenador del Valencia era muerte anunciada. Estaba pronosticado que en el mejor de los casos se mantendría en el puesto hasta el momento en que hubiera un par de malos resultados. Estaba cantado que tenía encima la malquerencia del dueño de la entidad. Peter Lim quiere manjar la sociedad económica y deportivamente. El despido de Marcelino es acto en el que se puede retratar la personalidad de Lim. Cuando ye tenía pensado darle la boleta, cuando el entrenador se mantenía en el puesto, llamó a Singapur a Albert Celades para anunciarle que iba a relevar al técnico del club. Fue auténtica puñalada trapera. Fue le operación propia de un filibustero, de un individuo sin la mínima consideración hacia la gente que trabaja con él.

Es más que reprobable que Lim haya tomado la peor de las decisiones deportivas. Quiere mandar con su socio Jorge Mendes, desea hacer los fichajes que conviene a su sociedad privada. Desea dirigir desde Singapur los avatares futbolísticos.

Por más que se edulcore su salida el final de la película ha sido Kagin Lee. Lim se ha empecinado en mantener en la titularidad al coreano, jugador extraordinario y que será de gran utilidad. Marcelino prefería que se fuera haciendo, que creciera como se hizo, por ejemplo con David Silva o Jordi Alba. Lim tiene prisa en poner a Kagin Lee en almoneda. Tiene urgencia por venderlo. Lo quiere crecido este año para traspasarlo en la primera ocasión. Se trata de hacer caja como ha pretendido con Rodrigo. Éste no ha sido vendido todavía porque el Atlético no ha tenido los dineros a mano.

Marcelino desde el banquillo valencianista ha llevado dos años seguidos a la Liga de Campeones y en el año del Centenario lo ha convertido en Campeón de España al ganar la Copa del Rey en Sevilla. Como entrenador ha conseguido lo que ninguno de los becarios de Lim. Celades no es un Gary Neville, pero no ha logrado grandes éxitos al frente de un equipo. No lo hizo mal en la Selección Sub-21, pero en Primera solamente ha sido ayudante de Lopetegui. Se arriesga a no alcanzar las mismas metas, pero ello quizá importe menos si hace lo que le dicen desde Singapur. El Valencia es simplemente un negocio de Lim. Negocio del que algún día sabremos cuáles son las cuentas del club y cuáles las suyas y de Mendes. Lim ha echado por los suelos un proyecto. La destitución se apoya en la teoría de que la entidad pretende defender la Academia. Las compraventas.

Posdata. Mateu Alemany es el próximo en caer. Una cláusula lo retiene. Sin ella se habría marchado con Marcelino