Paco Alcácer, la solución final

En El Molinón hubo ensayo general con tele. El seleccionador decidió cambiar a nueve de los futbolistas que ganaron el jueves a Rumanía en Bucarest. Contra Islas Feroe se consideró que era partido para dar oportunidades a quienes estuvieron en el banquillo y merecen mostrar sus posibilidades. Con tantas variaciones se da contento a varios jugadores, pero se huye de la búsqueda de la cohesión, de la alineación formal. La solución final de alinear a Paco Alcácer sirvió para que este en diez minutos marcara dos goles y pusiera el marcador en cifra aceptable.

Los equipos nacionales, al igual que los de los clubes lo importante es crear el núcleo que tradicionalmente siempre acababa con nueve jugadores fijos en el once. Contra Islas Feroe conjunto al que se le han ganado las tres confrontaciones anteriores no se podían tener temores porque la diferencia da calidad es evidente. Sin embargo, en el fútbol hasta los más débiles acaban componiendo un sistema defensivo con el que no sufrir humillaciones.

En Gijón se jugó en medio campo. Los isleños se acercaron dos veces a la portería defendida por De Gea y con cierto peligro, pero en realidad todo se jugó en su parcela. Con veintiún futbolistas en medio terreno era propicio a un fútbol embarullado y no factible para el fútbol de mayor precisión como era el que podrían representar Parejo y Thiago con Rodri en el centro de la zona media para ejercer de tapón. Contra una barrera adversaria tan nutrida era muy difícil obtener ventaja para el remate. El gol de Rodrigo llegó en jugada en que a mi parecer hubo fuera de juego previo del valencianista.

La selección española no encontró la mejor fórmula para salvar la línea Maginot. Lo más recurrido fue el centro alto a espaldas de los centrales buscando el remate de cabeza. Un segundo gol de Rodrigo dejó el partido con ventaja clara aunque los isleños pusieron a prueba a De Gea quien hizo una gran parada y salvó el tanto que pusiera alguna incertidumbre. Y no pasó porque los españoles siguieron dominando buscando el gol en el barullo permanente del área contraria. Robert Moreno cumplió su misión de satisfacer las ansias de los seleccionados y dio paso a Unai  Núñez, otro campeón Sub-21 que suplió a Sergio Ramos. La nueva oportunidad a Paco Alcácer, que entró por Oyarzabal, sirvió para que el valenciano volviera con su gran tino. Otra vez vio portería. Cuatro tantos con pedigrí valencianista.