Blanca, el gran pesar por una pionera

La selección española de fútbol, La Roja, juega esta semana dos partidos de clasificación de la Eurocopa y su presencia en los medios ha pasado casi inadvertida. La muerte de Blanca Fernández Ochoa y el juicio a los responsables del fraude del partido Levante-Zaragoza de 2011, han ocupado la mayor atención. Ambas noticias son más que lamentables. La desaparición de la medallista ha llenado de pesar al mundo del deporte. La familia Fernández Ochoa, dos medallas, una de oro, la de Sapporo ganada por Paquito, y la de bronce de Blanca, en Albertville en 1992, han formado parte de lo mejor de nuestro deporte.

Paco, muerto muy joven y de cuyo pesar participamos millones de españoles fue pionero en la conquista del oro. Blanca fue la puerta que se abrió a las mujeres españolas que dejaron de ser la parte invisible olímpica. Las mujeres tuvieron en Blanca espejo en el que mirarse porque en ella hubo sacrificio y voluntad para superar todos los obstáculos que se oponían a su crecimiento. Aunque nacida en tierra de nieves nunca fue fácil que hubiera esquiadores y esquiadoras que gozaran de las ventajas que tienen otros participantes en países en los que la nieve es disciplina casi escolar. Con los Ochoa empezó en España nueva era. Hasta la actual Secretaria de Estado para el Deporte, María José Rienda, ha sido participante en estas pruebas tan alejadas de las pasiones deportivas de los españoles.

Si la vida de los Ochoa ha sido la página brillante de los Juegos de Invierno el juicio a los que amañaron el partido Levante-Zaragoza, al que se ha llegado tras cinco años de instrucción, es la parte opuesta, es nuestra vergüenza, el mal ejemplo que dieron unos dirigentes, los del Zaragoza, y futbolistas, los de ambos equipos, que se prestaron al amaño, a la manipulación del resultado final de la Liga en la que descendió, el Deportivo, aunque a este le bastaba con ganar al Valencia, independientemente del resultado del recuentro de marras, y perdió.

Habrá, presumiblemente, sentencias condenatorias por los manejos económicos, pero disciplinariamente, los estamentos federativos tendrán poco que hacer dado que la mayoría de los imputados ya no están en activo. El magistrado que preside, don Manuel Aleix, es gran aficionado al fútbol y por ello todo cuanto se estudia y enjuicia bajo su jurisdicción le resulta muy próximo.

Posdata. Robert Moreno, seleccionador de fútbol, está dispuesto a ceder el puesto a Luis Enrique, su amigo y predecesor.