La Vuelta también ilusiona

La Vuelta a España es la última oportunidad para que un ciclista español alcance triunfo tan importante como es la tercera ronda mundial. Perdidas las ilusiones en Italia y Francia antes de que lleguemos a la cita mundialista en la que Alejandro Valverde tendrá la dura misión de tener que revalidar el titulo tenemos desde el sábado la ronda española. En esta cita de nuevo será el ciclista murciano una de las grandes esperanzas para el deporte nacional. Falta en su historial la guinda del jersey rojo.

El ciclismo, que siempre ha sido la meta de muchos de nuestros grandes campeones, ha perdido las metas de antaño en las que Indurain, Delgado y Contador, entre otros, acercaron este deporte a los jóvenes españoles amantes de esta modalidad. Las grandes hazañas de antaño han quedado en la memoria de quienes las vivismos muy cerca. La renovación de la afición corre pareja con la posibilidad de que un joven español recupere el liderazgo y atraiga la atención general.

El ciclismo no es sólo una cuestión propia del profesionalismo. En las carreteras españolas a diario, y especialmente en los fines de semana, hay miles de corredores aficionados que mantienen las particularidad de lo que ademas de deporte es también espectáculo. Quienes practican esta disciplina deportiva invierten grandes cantidades de dinero en sus propias bicicletas. Algunos convierten su vehículo en pieza casi de museo porque pugnan por tener los mejores cambios, las mejores ruedas y los mejores sillines. Todas las piezas tiene nombres famosos dentro de este mundo. Cuando los grandes profesionales salen a la carretera en busca de las gloria deportiva, los aficionados se pirran por utensilios que cuestan un riñón. Las inversiones tienen que ver con los modelos profesionales.

El ciclismo español necesita una figura que vuelva a enamorar y sea objeto de imitación. Como ocurre en cada época surgen algunos nombres como posibles ídolos. El gran equipo español, el Movistar, dirigido por un viejo sabio de este mundo, Eusebio Unzue, ya cuenta con el posible campeón y lo importante será que no se lance su nombre al estrellado hasta que no esté por encima de las actuaciones ilusionantes del Tour como ha ocurrido con Mikel Landa e Ion Izaguirre que ya han hecho parte de su currículo. Estamos a la espera de Enric Más y Marc Soler. Uno de estos dos últimos puede suceder a Alberto Contador.

Posdata. El fichaje de Neymar es más que una comedía. Es ya un esperpento.