Madrid reabre el estadio Vallehermoso

Madrid está de estreno. Por fin posee estadio. Vallehermoso con nueve pistas, catalogadas para el atletismo de competición internacional, vuelve a ser escenario del mejor deporte. La nueva construcción ha sustituido a aquella que en otros tiempos reunió grandes competiciones a pesar de que contaba con una pista de seis calles. Vallehemoso vivió, entre otras actuaciones históricas, la primera derrota sufrida por Edwin Moses, quien estaba considerado como recordman mundial prácticamente imbatible. Por Vallehermoso pasaron grandes figuras y en su escaso graderío tomaron asiento los poco miles de aficionados que seguían a los mejores de nuestro atletismo.

Madrid, que hizo oposiciones a contar con Juegos Olímpicos en aquel momento únicamente ofreció café con leche en la Plaza Mayor. No contaba ni siquiera con un recinto con categoría internacional. Ahora, tampoco porque Vallehemoso solamente albergará 10.000 espectadores, pero al menos la capital del país podrá disfrutar de reuniones atléticas de primer orden. El futuro está ahí.

El viejo estadio sirvió en sus tiempos para el fútbol y en su cancha jugó el Rayo Vallecano con peligro para los jugadores dado que los lanzamientos de peso, disco, martillo y jabalina creaban agujeros en el césped donde eran inestables los tobillos de los futbolistas.

La situación del recinto es magnífica porque está en el barrio de Chamberí, zona con cercanos medios de comunicación que favorecerán la llegada de espectadores. Vallehermoso es el primer paso para que Madrid recupere pruebas atléticas al aire libre. Últimamente lo mejor fue el Palacio de Deportes de la Comunidad para el deporte en pista cubierta.

Probablemente habrá quien considere que la recuperación, con notabilísima mejora del estadio, es insuficiente para una ciudad como Madrid. Los grandes estadios no tienen en España rentabilidad. El de Montjuic, que fue sede olimpica, y el de la Cartuja, que albergó campeonatos mundiales, son grandes monstruos de cemento sin apenas apertura. En San Sebastián, Anoeta ha sido remodelado para que sirva mejor al fútbol y pasó lo mismo en Balaídos y Riazor. Vallehermoso es, de momento, solución idónea. Llenarlo ya será muy plausible. La reapertura en agosto no parece la fecha más adecuada.

Posdata. Dembelé es otro jugador de cristal. En este caso tal vez no lleva un ritmo de vida adecuado para su profesión.