El Barça ataca y el Madrid aguarda

No recuerdo ninguna de las querellas que ha habido entre Real Madrid y Barcelona que se haya prolongado tanto y con tanta incertidumbre. El club madrileño se hizo con los servicios de Luis Molowny porque Jacinto Quincoces viajó en avión y llegó a Canarias antes que el enviado del club catalán, Rosend Calvet, que lo hizo en barco y cuando llegó a las islas Molowny ya estaba hospedado en el hotel Palace de Madrid. La gran pugna fue por Di Stéfano, asunto que se discutió hasta en un Consejo de Ministros y que se resolvió por la renuncia del presidente Montal, padre del de la segunda época, quien dijo aquello de “per a vostes el pollastre”. El “pollo” se quedó en el Bernabéu y ello fue enemistad para siempre. Que Figo plantara a los culés calentó más el ambiente. Ahora no se ha llegado a fuertes discusiones, ni a destemplanzas y, sin embargo, hay entre bastidores dos peleas singulares.

Neymar quiere salir del PSG como sea. El Barça no tiene posibles para emprender la operación y por ello plantea una solución basada en dejar la gran operación económica para el próximo año. Su oferta consiste en cesión con compromiso de compra. Ello daría ventajas financieras a los barcelonistas. En contra está la cierta enemistad que mantiene el jeque dueño de la entidad parisiense con la catalana.

Según los indicios el jeque tiene en más estima a Florentino Pérez que a Josep María Bartomeu. El presidente madridista está agazapado sin dar tres cuartos al pregonero. No parece que tenga gran interés por el fichaje del brasileño, pero estará al quite si se presenta la ocasión. Ninguno de los dos presidentes ha mostrado claramente sus intenciones. Hablan por personas interpuestas. Todos saben que el Barça está con enviados a París y el Madrid está a la espera. Dos púgiles en sus respectivos rincones aguardando que alguien levante el brazo del vencedor.

Posdata. Valencia y Atlético no se pelean porque la operación está en manos de Peter Lim y Jorge Mendes. Rodrigo a la espera. Correa en almoneda.