Bale es su propio problema

Zidane hace un mes había anunciado el despido de Bale. Más recientemente gentes el entorno madridista afirmaron que el problema Bale no lo tenía el club, sino el propio futbolista. Se cerró el mercado británico y no hubo salida. Se esperó la posibilidad de Europa y tampoco hubo solución. Como tampoco lo hubo tiempo atrás cuando surgió la posibilidad de China. Bale era problema angustioso. No lo quería el entrenador y el club no lograba deshacerse de su presencia. Ocurrió lo inesperado. Se presentó la primera jornada de Liga y Hazard estaba lesionado. Había que construir una alineación razonable y entre lo sensato estaba contar con el galés. Ya que no había otra salida que mantenerle el sueldo, al menos era cuestión de aprovechar sus condiciones futbolísticas. Vigo era oportunidad. También James estaba en la lista de convocados. La expedición madridista tenía entre sus miembros dos jugadores que la entidad necesitaba traspasar y que no se contaba con ellos para jugar. Zidane se lo pensó mejor y dijo que de perdidos al río y contó con Bale.

El galés echó mano de sus valores éticos y jugó con el entusiasmo que no se le había visto en meses. Bale debió pensar que era ocasión propicia para demostrar que si no hacía nada por salir del club era porque aún creía en si mismo, en sus posibilidades, en sus condiciones.

En Balaídos fue jugador importante. Actuó con sentido de la solidaridad. Fue hombre de conjunto. Demostró sobradamente que puede tener sitio en el equipo titular, pero ello le obliga a comprometerse más allá de lo que hizo en Vigo. Gareth no dio la talla en los años en que perteneció a la entidad. Jugó de manera intermitente y pese a ello puede presumir de haber marcado un gol que valió una Liga de Campeones.

Es jugador recuperable. Todo depende de su espíritu. Si desea formar parte del mejor de los elencos ha de dar muestras de que abandonará sus restricciones mentales, sus tardes de ausencias, su falta de combatividad. El problema sigue siendo él. Todo dependerá de si vuelve donde solía o se gana los aplausos del Bernabéu que un día tuvo.

Posdata. El Villarreal ha tratado de potenciar su defensa para no caer en los defectos del año pasado. Pero encajó cuatro goles en casa.