Barça y Madrid, retos distintos

Los fichajes consumados y los que han de llegar están dejando en segundo plano el comienzo de la Liga. Aún no hemos comenzado a lanzar vaticinios, a pensar en la posibilidad de que este año el campeonato tenga más emociones que en las temporadas precedentes en las que el Barcelona tomó tantas ventajas que hubo meses en que parecía que el torneo había perdido todo interés. En realidad, en la parte final del campeonato no hubo más interés que el que suponían las clasificaciones para Liga de Campeones y Liga Europa y, sobre todo, los descensos de categoría.

El Barça tiene el reto de repetir hazañas y el Madrid, el de recuperar la imagen de gran campeón o como mínimo, de luchador por la victoria final. La temporada pasada vivismos el suceso más inesperado de la historia: la diferencia de puntos que sacó el Barça al Real Madrid. Fue de 19 y tal circunstancia no sólo no se ha dado nunca, sino que es impensable que se vuelva a producir a lo largo de la historia. Nunca estuvo el Madrid tan desorientado. Tuvo tres entrenadores, Lopetegui, Solari y Zidane y éste, que llegó con vitola de gran campeón y solventador de los problemas de la plantilla ni siquiera mejoró la labor de Solari. El Madrid fue en franja decadencia futbolística casi desde el comienzo del campeonato.

La pretemporada no ha sido muy esperanzadora por parte madridista y los fichajes que ha hecho el club, salvo Hazard, no parece que vayan a suponer gran mejoría en las alineaciones. No se ha cerrado todavía el tiempo de los fichajes y Florentino Pérez no se puede conformar con lo que ha conseguido hasta ahora.

Zidane ha pedido insistentemente a Pogba para potenciar la linea de centrocampìsmo en la que Modric y Kross han perdido potencia.

A estas alturas de la película aún desconocemos qué va a ser de Neymar, que podría ocupar plaza en uno de los dos equipos pese a que el París maneja una petición que le compense los 222 millones pagados en al traspaso al club catalán. El contrato por cualquiera de los dos sería la noticia bomba del verano y para el Madrid, más que una explosión. El madridismo presumiría de quitarle una estrella al contrario como ocurrió cuando Figo plantó a los del Camp Nou.

Posdata. El Atlético habla poco y ficha más. Lo de Rodrigo es puñalada de Lim a su Valencia.