El Atlético reclama la ética que nadie cumple

El Atlético de Madrid está representando un ataque de nervios. La marcha de Griezmann, al parecer, le ha resultado poco beneficiosa y ahora acogiéndose a una pretendida relación del jugador con el Barça antes de que se acabara su compromiso está creando una lucha entre dos clubes que nunca han sido grandes enemigos. En la pasada temporada el francés jugó con dos barajas. Una con el club barcelonés que lo pretendía y otra con el madrileño que no deseaba desprenderse de él. El llamado “principito” creó un tiempo de incertidumbres que se resolvió favorablemente al Atlético que no lo dejó salir hacia el Camp Nou. La contrapartida fue fijar una clausula de rescisión de contrato que benefició al jugador puesto que en la campaña tenía un precio de 200 millones de euros y al final de la misma, solo 120. El Atlético tragó con las pretensiones del jugador y ahora, acogiéndose a la norma de que no se puede negociar mientras hay contrato en vigor, aduce que el Barça trabajó el fichaje cuando aún valía los doscientos millones y por ello pretende que le paguen la diferencia.

Pretender que los clubes mantengan la norma ética es hablar por hablar porque cada año se dan a conocer negociaciones cuando se está compitiendo y nunca pasa nada. El Atlético, por poner un ejemplo, se hizo con el contrato de Rodrigo del Villarreal cuando aún se estaba disputando la Liga. Tan poco ético es poner en movimiento a los representantes de Griezmann cuando todavía participa en el campeonato como formalizar el contrato de Rodrigo por mucho que el Villarreal con el pago de la cláusula no pusiera pies en pared. Tan condicionado estaba Rodrigo en el Villarreal como Griezmann en el Atlético si se considera que por las negociaciones se influía en el rendimiento del futbolista.

El fútbol tiene una serie de normas éticas que en su constitución son actos de buena fe, pero que en su desarrollo son brindis al sol porque no se respetan en la mayoría de ocasiones. El Atlético tiene en su historial buen número de jugadores que fueron contratados cuando todavía jugaban partidos en sus equipos de origen. El Barça, también y del resto no creo que nadie se atreva a tirar la primera piedra.

Posdata. El Madrid no sabe como liquidar a Bale y James. Éste último sería buen refuerzo.