Las compraventas, un sainete

En veinticuatro horas los grandes negocios futbolísticos, compras, ventas y cesiones pasan de los rumores al teatro. Lo que está ocurriendo es un sainete. Ahora, se apunta la posibilidad de que Bale forme parte, junto a noventa millones como oferta del Real Madrid al PSG por Neymar. Mientras hay rumores que confinan al galés a la liga china. Allí hay millones para repartir mientras que en Europa los grandes traspasos empiezan a ser operaciones casi imposibles. El PSG acaba de proponer a Mbpeé un contrato de 50 millones de euros anuales. A este paso con las economías tan disparatadas llegará el momento en que el fútbol será negocio será inviable. O al menos solamente estará en manos de unos pocos.

Los medios informativos deberíamos tomar con más serenidad, con menos entusiasmo, los rumores dedicados a los grandes fastos. Prestando atención a la rumorología facilitamos que en la mayoría de las ocasiones gentes tan interesadas como son los representantes, los intermediarios, los individuos que hacen de los grandes contratos a costa de sus tantos por ciento se forren. La historia demuestra que, en ocasiones, dando calor a los interesados rumores ha habido clubes que han caído en la trampa y se han lanzado a por el fichaje que sin portadas de diarios nunca se habrían planteado.

Es evidente que el Madrid desearía quitarse de encima a Bale hoy mejor que mañana y hacer el cambio con el pago de los citados millones acabaría siendo más que un buen negocio una bofetada al Barça. Hay momentos en que humillar al adversario es más que gran victoria moral. Tal vez lo peligroso para el Madrid sería poner en el vestuario el cuerpo de la discordia. Y dos años después volveríamos a vivir otro sainete. Con Neymar viaja el escándalo. Pero siempre con millones de euros. Los que se embolsa el papá.

Posdata. Mañana en lugar del gobierno, como decían Tip y Coll, hablaremos de otros clubes de fútbol. Como Teruel, también existen.