La guerra Liga-Federación no cesa

La guerra entre la Federación Española de Fútbol y la Liga de Fútbol Profesional existe desde el primer día en que el estamento federativo comenzó a perder poder, desde el día en que hubo reparto de algunas de las funciones organizativas. La Liga no tiene otra mira que los ingresos. Javier Tebas se ha transformado en el mejor negociador que ha tenido su estamento mas sus fórmulas tropiezan con Luis Rubiales.

Tebas arguye que la buena venta de derechos televisivos tiene que ver con la fórmula que se sigue en el reparto de los horarios de cada jornada. La Liga entiende que vende mejor los partidos si no hay solapamiento entre varios. Con jornadas de viernes, sábado, domingo y lunes la parrilla televisiva tiene encuentros cuatro días y sin que un partido de segundo orden moleste a uno de los de primera línea.

La Federación no admite tal reparto porque con ello, entre otras razones, se perjudica al fútbol de las categorías inferiores. Por ejemplo, un encuentro de los domingos por la mañana afecta directamente a los modestos que desarrollan sus jornadas en horario que huye de coincidir con los de la Liga. Los partidos televisados que son el maná de los grandes es, al tiempo, son el cáncer para Segunda, Segunda B, Tercera, regionales y juveniles. La televisión hace prodigios económicos para los clubes de Primera y es evidente que las cifras que cada semana se publican respecto al numero de espectadores de Segunda y Segunda B empiezan a ser deprimentes.

Hay un hecho que hace años que no se tiene en cuenta. Los niños tienen casi prohibida la asistencia al fútbol, al menos en las grandes ciudades, porque los horarios nocturnos están en contra de sus hábitos y obligaciones escolares.

La dispersión en las parrillas favorece a los ricos, pero está empobreciendo más a los pobres.

Posdata. James Rodríguez es uno de los problemas del Madrid. Es otro jugador importante, no es francés, que no gusta a Zidane. El Atlético no hace ascos a su contratación como no los hizo con Llorente.