Griezmann se hace perdonar

Antoine Griezmann no tenía todas las bendiciones de los aficionados barcelonistas y para empezar en su entrada en el Camp Nou solamente le faltó decir “Ja soc aquí” como el presidente Josep Tarradellas, que regresó como “molt honrable”, pero llevaba en el bolsillo de su chaqueta el carnet de socio del Barça. Tarradellas no se tenía que hacer perdonar y el futbolista, sí. Puesto en duda como estaba por su teatral actuación del año pasado ha querido sentar plaza de creyente en su primera alocución. Los jugadores del Barcelona saben que tienen que integrarse y para ello, además de conocer el himno de la sociedad, conviene expresarse en catalán al menos para andar por casa, o la intimidad que dijo alguien.

No recuerdo un caso de gran fichaje en el que se hayan ocupado tanto los medios informativos. Lo de Di Stefano fue distinto porque pasó del Barça al Madrid con un consejo de ministros en el Pazo de Meirás por medio. Griezmann se ha ido, pero ha dejado poco cariño en el Atlético. Todos sabían que a partir de julio se iría, pero ha sentado tan mal que ha parecido una traición. El Atlético va a luchar por cobrar más de los 120 millones porque entienden que el contrato de apalabró cuando la cláusula aún valía  200. La cuestión jurídica a la que va a recurrir el club del Metropolitano nos tendrá entretenidos otro tiempo con lo cual Griezmann seguirá en las portadas. Al menos hasta que nos aburramos y dejemos el caso para problemas de menor cuantía.

El verano va de pleitos relacionados con el club barcelonés ya que lo de Neymar es el rayo que no cesa. No hay día en que no aparezca noticia que lo relacione con denuncias de todo tipo. Al paso que vamos el jugador acabará siendo producto de sensibles rebajas. No habrá quien apueste por él. El Barça se tendrá que tentar la ropa antes de tomar la decisión de contratarle de nuevo.

Posdata. Vicente del Bosque opina lo que dije aquí. Si Rodri y Asensio hubieran sido catalanes o vascos su renuncia a formar parte de la Sub-21 habría levantado ampollas.