Ramos y Griezmann, vidas casi paralelas

Las artimañas como las bicicletas son para el verano. Es del tiempo en que Sergio Ramos aprovecha la ocasión para pedir aumento de sueldo arguyendo ofertas millonarias a veces de  allende los mares. Es el tiempo en que tras operaciones mediáticas se consigue aumento de salario. El verano es también la época idónea para que Griezmann se convierta en las portadas de los diarios deportivos. Un año consigue poner en ascuas al Barça y al Atlético y al año siguiente ni paga la clausula de rescisión del contrato para irse al Barcelona, ni acude a la primera jornada de entrenamiento del Atlético que es todavía su club.

No son vidas paralelas pero lo parecen. No tienen los mismos consejeros pero acaban actuando de manera similar. Sergio remató su segundo entremés con una boda de ringorrango para ocupar portadas de papel cuché. Griezmann, que un día dijo que comía en la misma mesa que Messi y Cristiano y, como comenté en su día, creo que a tal almuerzo solo puede acudir a tomar café y ahora no sabe dónde va ni donde se les espera.

Ramos continúa en el Madrid y  Florentino Pérez sabrá mejor que nadie como le resolvió el problema económico que tenía y en la gradas no habrá discrepancias porque lleva muchos años y pese a todo se le respeta. Griezmann ahora mismo no es querido en el Metropolitano ni goza de aplausos unánimes en el Camp Nou.

Griezmann no es lo que cree ni lo que se le han ponderado. Probablemente, desea jugar junto a Messi, pero éste, que según ha dicho el presidente no hace los fichajes, es evidente que ante el llamado “Principito” no muestra entusiasmos indescriptibles y cuando se  le pregunta por Neymar no aparenta indiferencia sino todo lo contrario.

En el vestuario del Camp  Nou podría llegar Neymar con satisfacción general. Griezmann no tendría la misma acogida y para ganarse el aplauso general de la grada, si finalmente va al Barça, tendrá que marcar más goles que en el Metropolitano.

Posdata. El fútbol ya no es cosa de los clubes. Tiene que ver grandes empresas de representación, fondos de inversión y hasta fondos buitres.