España vapulea a Francia y juega la final

España y Alemania revivirán la final europea de hace dos años. Los germanos derrotaron a Rumanía y España vapuleó a Francia a pesar de tener que remontar un gol en contra marcado de penalti. Los franceses opusieron mayor fortaleza física; los españoles, mejor juego. De nuevo los futbolistas españoles mostraronla calidad que les permite formar parte incluso de grandes clubes europeos y tuvieron la fortaleza moral para no bajar los brazos cuando en un cuarto de hora el marcador se puso en contra.

Para analizar la diferencia de juego que existe entre españoles y franceses bastaría relatar el modo en que se consiguió el cuarto gol. Se arrancó casi dese el medio campo, llevó la pelota Oyarzabal, se la cedió a Fabián y éste se la mandó a Mayoral que había entrado pocos minutos y había malbaratado una ocasión clarísima para batir a Bernardoni. Esta vez no falló y la cuarta diana fue la sentencia definitiva y el premio a un equipo que debutó sin fortuna y se rehízo hasta llegar a la final.

Los españoles siempre tenemos motivos para quejarnos de los arbitrajes en los partidos importantes. Contra Francia, el árbitro no tuvo dudas en señalar la pena máxima contra España cuando minutos antes habíapasado por alto uno cometido por los franceses. Se llevó un defensael balón con el brazo y el colegiado se llamó andana. Tanto que ni siquiera llamó a los asistentes del VAR. Estos tampoco estos hicieron el menoratisbo para que se revisara la jugada. Luego hubo penalti contra Francia en jugada que pareció menos punible que la que pasó por alto. En estos casos se puede imaginar que el juez, convencido de que se había equivocado en la ocasión anterior, castigórápidamente el derribo que sufrióOyarzabal quien, posteriormente,marcó hábilmente el segundo gol de la selección. Antes, Marc Roca en jugada de ocasión clara y que el portero trató de evitar logró el empate a un tanto.

El campeonato europeo parece inclinado a los penaltitos. Lo que empieza a ser estomagante es el hecho de que el VAR no funcione adecuadamente. Lo mínimo que cabía cuando el defensa francésse llevó el balón con el brazo era que se revisara la jugada.

El partido se pudo cuesta arriba y por segunda ocasión la selección reaccionó adecuadamente y remontó. De nuevo Luis de la Fuente recurrió a lo que fue un tiempo un recurso en la selección de los mayores: el uso del falso delantero centro. En la SUB-21 ejerce tal labor el donostiarra Oyarzabal que dado que no ocupa ningún lugar concreto, porquedeambula de un lado a otro no hay defensor galo que le dedique el marcaje. Oyarzabal está en todos los fregados y acaba siendoimportante en una delantera sin ariete.

De nuevo se volvió al juego por las bandas, preferentemente por la izquierda, en la que el béticoJunior y el villarrealense Pablo Fornals (aún juega con ficha del Submarino) crearon incursiones por su zona con evidentespeligros. Hubo varias oportunidades de gol no aprovechadas. No obstante, los españoles crearon más oportunidades e hicieronintervenir con acierto alguardameta galo. También Sivera,cuando el marcador era desfavorable para España, tuvo que salir a evitar el segundo gol y lo consiguió. Fantástica intervención. Como la que hizo en la segunda parte en un libre directo que resolvió con un vuelo espectacular .Del portero hacia arriba nadie desmereció. De portero hasta los que entraron en las sustituciones se sumaron méritos para aspirar a ganar el quinto título europeo de la categoría.