Luis Enrique, dimisión con solidaridad

Luis Enrique ha renunciado a seguir siendo seleccionador nacional. La razón es absolutamente personal y el por qué ha resultado ser el secreto mejor guardado. Por una vez, un problema de un hombre tan en el candelero como el seleccionador nacional ha sido respetado de manera totalmente inverosímil. El afectado ha guardado silencio, la Federación lo ha respectado y los miembros de los medios de información hemos mantenido la misma distancia de un asunto del que sabemos que es grave aunque no hemos osado acercarnos al mismo.

Desde el momento en que Luis Enrique se marchó de la concentración del equipo nacional y dejó al mando a Robert Moreno, su segundo, se sospechó que el hecho era tan importante que obligaba a mantenerse al margen. El seleccionador recibió más afecto del que podía esperar y su familia se encontró con una mirada de conmiseración y solidaridad. Finalmente ha renunciado aunque seguimos sin saber si podía mantenerse en el puesto aunque fuera en momentos esporádicos.

Luis Enrique ha dicho adiós, la Federación ha aceptado la solución y ha consentido seguir con su ayudante lo que también es extraño por lo goloso que es el puesto y la cantidad de aspirantes que tiene. La Federación no ha convertido la sucesión en una especie de oposición para otorgar la plaza al mejor colocado. Ciertamente, de momento, para establecer un periodo de calma y reflexión hay que aceptar la decisión federativa que, indudablemente, acabará siendo muy discutida si el nuevo técnico de La Roja no consigue los triunfos que los millones de seleccionadores le exigiremos.

Posdata. La selección Sub21, tuvo que sufrir para derrotar a Bélgica. Mereció el triunfo pero volvió a exhibir muchas dificultades para el remate a gol.