Vender antes que comprar

Los ricos también lloran. Todos los grandes clubes andan programando la próxima competición sobre la base de ventas y compras. Pero antes las primeras que las segundas. Ni siquiera Madrid y Barça echan las redes sin meditar primero con que han de pagar. En ambos casos resulta evidente que los grandes fastos obligan a despedidas aunque algunas sean dolorosas.

En Barcelona y Madrid no cejan de hablar de la posible salida de Neymar del París Saint Germain. Hasta el jeque Al Khelafi se ha hartado del brasileño y está dispuesto al traspaso. El brasileño ha creado mal ambiente en el club parisiense y no parece doloroso prescindir de su problemática presencia.

Neymar cuesta una fortuna. En Paris tienen petróleo, pero no lo quieren vender al precio del agua. El PSG pagó 222 millones de euros y venderlo ha de ser por cantidad que resulte lo menos gravosa posible. Para el Madrid el gasto tras el fichaje de Hazard, Jovic, Rodrygo, Mandy y los que están por venir no cuadra las cuentas. El modo de abaratar el traspaso consiste en enviar a París a Casemiro que, al parecer, es el centrocampista defensivo que no tiene el club y lo necesita tras la ausencia de Motta. Y Bale, en la recámara.

En el Camp Nou tienen dudas sobre el posible retorno del polémico brasileño y andan procurando ingresos con las ventas de jugadores como Rakitic, por quien hay más dineros en el mercado, Denis Suárez, que gusta al Valencia, y Rafinha que tras sus graves lesiones no es jugador por el que se pueda apagar una fortuna. Ya ha contratado a De Jong y la caja no está para acometer grandes dispendios. Y además, aún está la posibilidad de fichar a Griezmann, cuyo futuro sigue siendo una incógnita por mucho que se entienda que aterrizará en el Camp Nou. Venta importante puede ser la de Coutinho. Malcom, menos. Dembelé, quizá.

El Atlético de Madrid también tiene programadas grandes salidas como la del citado Griezmann y la confirmada de Godín al margen de la posibilidad de darle la boleta a Costa que por varias razones no ha dado el rendimiento esperado.

La jugada mágica, la de contratar un jugador bueno bonito y barato la ha programado Pep Guardiola. Quiere para el City al colchonero Rodrigo. Es más joven y mejor jugador que Busquets. Tiene la pieza clave para su centro de campo. Y no ha tenido que discutir con nadie.

Posdata. La selección femenina está en octavos de final. Está marcando estilo y sobre todo, esperanza para todas aquellas muchachas que desean jugar al fútbol.