Italia, apoyada en el árbitro y el VAR

Empieza a ser inexplicable que el VAR no sea seguido con imparcialidad. Comienza a suceder que en determinadas ocasiones los que siguen desde las pantallas cuanto acontece en el campo cometen los mismos errores y tienen las mismas querencias que quienes arbitran desde el césped y a quienes multitud de ocasiones les hemos catalogado de caseros o de inclinados hacia uno de los dos bandos.

En el partido Italia-España de selecciones Sub-20 hubo demasiadas ocasiones en las que el árbitro se llamó andana y los miembros del VAR miraron hacia otro lado. El colegiado de turno se mostró más consentidor que el poseedor del Cipote de Archidona. No mostró la misma actitud ante las faltas cometidas por los italianos que a las de los españoles con el agravante que hubo autentica cacería contra nuestros mejores jugadores, Ceballos y Fabián que padecieron toda clase de agresiones tanto con las botas como con los brazos. Fueron a por ellos.

Algunas de las jugadas merecieron la expulsión y si el árbitro no quiso ver la gravedad de ciertas actitudes italianas más lamentable resultó el silencio de los “varenses” que sí se dieron prisa por señalar que había habido un penalti en el área española.

En esta ocasión no cabe echar sobre el VAR la ineficacia de su sistema o el error de sus decisiones. La única que tomó fue acertada. No lo fueron las que obvió y con ello perjudicó a la selección española. Independientemente del mejor juego de los italianos en la segunda parte es evidente que durante demasiados minutos tuvieron el beneplácito del árbitro del césped y los guardianes de las pantallas televisivas.

No merece menos reproches Zidane por el trato que le ha dado a Ceballos al que ha menospreciado al decirle que no lo necesita en su equipo. Según he leído Ceballos salió respondón y no se amilanó y le dijo que tampoco él quería que lo entrenase Zidane.

Posdata. ¿Fichará Zidane muchos jugadores de calidad superior a Ceballos? Al tanto.