De Gea empieza a perder con Kepa

La selección nacional de fútbol suele tener alguna polémica en lo que se refiere a la composición de la misma. Siempre se ha dicho que en España hay millones de seleccionadores y, evidentemente, cada uno ha tenido en su idea formación distinta. Uno de los puestos que menores discusiones han tenido siempre ha sido el de la portería. Por la misma, desde el comienzo, desde la aparición estelar de Ricardo Zamora, se han mantenido nombres que han durado años en el puesto, se han convertido en ídolos de la multitud y un recurso dialéctico de los técnicos que han terminado por decir aquello de que iban a jugar, fulano, el guardameta, y diez más. Nombres tan históricos como Ignacio Eizaguirre, Antonio Ramallets, José Ángel Iribar, Luis Arconada e Iker Casillas, han cubierto largas etapas siendo titulares indiscutibles pese a que en alguna ocasión tuvieron algún detractor que las mas de las veces se debía a querencias regionalistas o incluso a preferencias por cancerberos del equipo de sus amores.

Hubo un tiempo en que se tuvo que convenir que sin bien los toreros eran de Sevilla los porteros eran de San Sebastián. La capital guipuzcoana engloba el arco del País Vasco en el que además de internacionales como Blasco, Carmelo, Araquistaín o Deusto ha habido algunos que no han alcanzado tal distinción porque por delante han tenido profesionales que les han cortado el paso.

La última polémica sobre un guardameta se estaba dando en el hecho de que De Gea no acababa de complacer a la mayoría. De Gea emigró muy pronto y tal vez ello le privó de estar presente en las crónicas semanales y en las portadas de los diarios. La aparición de Kepa Arrizabalaga, otro vasco, puso tensión en la titularidad. Luis Enrique dijo en su día que su portero era De Gea y, sin embargo, ha dado paso al joven vizcaíno que también está haciendo carrera en Inglaterra. Parece ironía del destino que los dos cancerberos que se disputan la selección formen parte de la liga inglesa.

De Gea tiene años para seguir estando en el candelero. Kepa es más joven pero la edad no es determinante para un largo futuro. Los cuarenta años ya no son utopía. Kepa ha ocupado la plaza en los dos últimos partidos oficiales y ha dado sensación de seguridad y, sobre todo, de serenidad. Todavía tiene que pasar más de una prueba importante para que quede aceptado que el puesto es suyo. Todo apunta a que así será. De Gea puede seguir en la selección aunque en ello esté el papel de segunda pieza como han sido otros profesionales muy estimados. Probablemente, no es mejor que algunos de los que han estado a la sombra. Lo difícil en su caso será saber soportar el cambio de papel.

Posdata. El Madrid ha abierto la puerta de entrada. La papeleta está en abrir la de salida. No caben tantos en el vestuario de Valdebebas.