El Levante-Zaragoza, para septiembre

La compraventa de partidos no es nueva en el ámbito futbolístico. De antiguo se sabe que ha habido partidos en que los dirigentes por un lado, los futbolistas y apostadores por otro han manipulado resultados. Para ganar e incluso para  perder que ha sido lo más lamentable. De siempre se ha oído hablar de encuentros amañados, pero de antiguo todo ha quedado en habladurías de tertulia de café. El caso más cierto y que todavía no ha sido sancionado está en un juzgado de lo penal de Valencia donde el juez, don Manuel Aleix, lleva tiempo detrás de jugadores involucrados en un partido de hace unos años y se ha topado con dificultades tales como la de conocer que algunos de los implicados viven en otros países y otro, ahora,  juega en China como es el caso que conozco. Se trata de un partido Levante-Zaragoza del que prácticamente ya no se tiene recuerdo. Pero el magistrado no ha cejado en su empeño pese a que fue un caso heredado del juez que le precedió. Todos los concernidos han sido citados por medio de sus representantes y en septiembre habrá juicio. En este caso el acusador fue Deportivo.

Los casos de corrupción balompédica se han dado en toda clase de categorías. Y alguna vez los jugadores de más confianza han tenido que adoptar actitudes impropias de su profesionalidad y de la ética para complacer deseos perversos.

Las primas a terceros fueron en su tiempo el arma secreta para premiar a los vencedores. Quedó para el recuerdo que una señora entregara el premio a un jugador suramericano del Sevilla por haber perjudicado a la Real Sociedad. Pero siempre todo ha quedado sin probar ante la justicia.

En España ha habido más discreción que en Italia, pongamos por caso, donde los escándalos han sido espectaculares. Lo que se ha detectado ahora no ha sido la infracción patrocinada por unos clubes. Ha habido jugadores que han practicado el delito al margen de las propias entidades. No se ha tratado de un negocio futbolístico de un club por no descender o por facilitar la labor de otro. En este caso han sido futbolistas los implicados en el fraude.

Era de esperar que en tiempo en que la publicidad de las casas de apuestas, la facilidad con que se puede manejar el dinero en diversas facetas es tan notoria que la aparición de un grupo de delincuentes no puede sorprender.

Posdata. Comprobado: el problema de Sergio Ramos es de dinero. Una vez sacó tajada. Florentino está más fuerte.