Valencia, Barça y Madrid, tres problemas

Cometerá grave error el Valencia si cree que su final de temporada justifica un plan sin grandes cambios con vistas a la próxima temporada. Será gravísimo error barcelonista si por el desastroso final de Liverpool y Sevilla considera que hay que poner patas arriba a la plantilla y despedir al entrenador. En el Real Madrid los fallos cometidos en la temporada ya han sido reconocidos y además de mantener a Zidane precisa acometer planes para cambiar el signo de la campaña que ha finalizado.

El Valencia tiene un equipo muy justito. Para afrontar la nueva Liga de Campeones ha de modificar la plantilla y debe hacerlo con cambios sustanciales en todas sus líneas. Con lo que tiene en plantilla no puede acudir a los partidos en los que el calendario europeo lo pondrá en un grupo en el que habrá que luchar mucho para pasar de la primera ronda.

El Barça ha puesto en la picota al entrenador y antes de culparle habría que sentenciar a los responsables de ciertos fichajes que han sido ridiculizados con sus decisiones. Boateng y Murillo, para empezar. De acuerdo con los últimos acontecimientos el equipo necesita refuerzos pese a los grandes contratos de años anteriores. Es necesaria la moderación.

El problema del Madrid está en que necesita fichar jugadores de relumbrón, y, al tiempo, eficaces. Para ello hay que poner en venta artistas de los que dispone. Antes debe tener las cuentas claras. El club está implicado en la fantástica obra del Bernabéu que exige casi cien millones de inversión cada año. El gasto futbolístico se calcula que ronda los 400 millones de los que ya hay comprometido un centenar. Para poder acudir al mercado, con la mente puesta en jugadores que pueden costar más de la mitad de lo presupuestado es preciso tentarse la ropa. Y todos los jugadores a que se aspira no son los más recomendables. Alguno puede aportar más problemas que soluciones. Su historial es sobradamente conocido.

Posdata. Sergio Ramos, como hace dos años, reclama más dineros. Los contratos firmados son papel mojado al cabo de unos meses.