Con el VAR crece la ética

Velasco Carballo y Clos Gómez, máximos representantes del arbitraje español, han mostrado públicamente las notas de lo que ha representado esta temporada el uso del VAR. El grado de eficacia en asuntos tan conflictivos como los penaltis señalados y anulados ha sido del 96,92 por ciento y el conjunto de las decisiones en las que se incluyen las tarjetas ha estado también por encima del 95 por ciento. Las cifras concluyen que la implantación del VAR ha sido un éxito. Y aunque hay datos que mejorar, como el tiempo en que se tarda en decidir si ha existido el gol, el penalti o el fuera de juego, es evidente que la vigilancia televisiva ha servido para eliminar daños graves. Aunque todavía hay algún club que se siente perjudicado por las decisiones de este sistema, en general, el resultado es satisfactorio.

Esta fórmula, suficientemente acreditada, nunca corregirá todos los errores porque es casi imposible que se llegue a estudiar la validez de un gol si previamente, muy lejos del área e incluso en el campo del equipo atacante, ha existió una falta no señalada que ha posibilitado el ataque final y consecuentemente el gol. Aplicar la televisión a todo el campo, a todas las acciones, convertiría el fútbol en un espectáculo farragoso. Los espacios en que se vigila, controla y sanciona son actualmente los idóneos.

El VAR ha tenido una virtud que tal vez pasa un tanto inadvertida. Este sistema ha tenido la virtud de mejorar la ética de los futbolistas. La mayoría ya sabe que tirarse en el área no basta. Simular penaltis ya no es suficiente. En los casos de duda hay comprobación por medios de los imágenes y se sale de dudas.

En el fútbol español han existido más comediantes que en otros países y lo ocurrido esta temporada ha demostrado que ya no vale buscar el contacto o reclamar airadamente una falta. El árbitro todavía manda y cuando no está seguro consulta y lo saca de dudas. El VAR acusa y condena a los conflictivos.

Posdata. El navarro Undiano Mallenco se retira esta temporada y tiene el honor de dirigir la final de Copa. Fue el árbitro de la final de 2008. Ganó el Valencia al Getafe en el Calderón..