La gran emoción estuvo en Girona

El Valladolid se salvó en Vallecas, el Levante en Girona y el Villarreal en casa. Para la tercera plaza del descenso han quedado Girona y Celta aunque el equipo catalán lo tiene más que difícil. La cuarta plaza la que valida para Liga de Campeones es, momentáneamente, del Valencia que aún tendrá que luchar con el Getafe derrotado en el Camp Nou. El equipo valenciano tuvo que remontar porque el Alavés se adelantó en el marcador.

La jornada tuvo todas las grandes emociones de los momentos en que están en juego descensos y clasificaciones para los torneos europeos. Fue tarde para el VAR, que tuvo que actuar constantemente y que permitió anular goles que en algún caso habrían sido importantes. El VAR tuvo que validar tantos que tuvieron trascendencia y los árbitros no mostraron la menor duda en el momento de  aplicar expulsiones. La primera fue para el Madrid que se quedó sin Vallejo.

La derrota madridista no tuvo cambio de importancia porque el Atlético que persigue mantener la segunda plaza empató en casa con el Sevilla, que era tercero tras Valencia y Getafe en persecución de la gran competición continental. El Madrid ya se ha acostumbrado a la derrota. Con Zidane incluido.

La sucesión de los goles fue alternando posiciones en la tabla y los puestos cambiaban y hasta variaban dependiendo de un gol en otro campo. Antiguamente se decía que había sido tarde de transistores porque en todos los campos había miles de espectadores pegados a los resultados radiofónicos. Ahora, con tabletas y teléfonos portátiles todo es más fácil, porque hasta se puede seguir el carrusel que esta vez nos ha proporcionado la televisión con visión directa de lo que sucede y lo que preocupa. (Y sin la colección de anuncios dedicados a bebidas alcohólicas que eran cosa de hombres).

El partido más decisivo para el descenso se jugaba en Girona y los tantos fueron cambiando el panorama de todos los demás implicados en el descenso. Se adelantó el Girona por medio de su goleador Stuani y empató el Levante en remate de su “comandante” Morales. El segundo tanto en juga de Barhdi obligó a seguir haciendo números. La tarde era para una clase de matemáticas porque la cuestión estribaba en el número de combinaciones, variaciones y permutaciones. El encuentro de la capital catalán fue seguido por más de media España en cuyo resultado estaba concernida. La alternancia bajaba y subía a los implicados y el segundo tanto levantinista fue el que proporcionó las mayores emociones.

La penúltima jornada de Liga debe servir para que, serenamente, en algunos campos se pueda analizar la política deportiva de este año. Para los que han triunfado y para quienes han padecido el rigor de la clasificación.