Mestalla tiene comprador

El expresidente del Valencia Amadeo Salvo engatusó a los miembros de la Fundación para que se decidiesen por la oferta del singapurense Peter Lim. Éste se hizo cargo de la mayoría de acciones y con ello promesas tan importantes como la del acabado del Nuevo Mestalla para el año del Centenario. En tal celebración estamos y las obras del futuro nuevo recinto no han sido terminadas y para que tal suceda se ha anunciado la venta de las parcelas de Mestalla a una cooperativa. Se habla de más de cien millones de euros con lo que según los prometedores se podrán terminar las gradas de lo que tendría que haber sido la sede valencianista.

Tal y como ha explicado el gerente, Mateu Alemany, la operación es todo un éxito y hay un buen número de ciudadanos que han puesto más que ilusiones en lo que ha de ser su nueva vivienda porque también han depositado tres mil euros para garantizarse su reserva. Se habla de que son 485 familias las comprometidas.

Desde el punto de vista valencianista. Entiéndase la dirección de la sociedad, miel sobre hojuelas. Se resuelve un viejo problema y se hallará en el nuevo recinto gran mejora económica. En la venta tienen algo que decir Bankia y Caixabank que tienen concedidos créditos que han de recobrar. Son 160 millones de euros que el club pretende reducir a 118 en tres años. Por el momento tal agujero le cuesta catorce millones de amortización cada año. La entidad tiene que dar cuentas a las entidades bancarias.

El Valencia es junto al Barça el único club que aún participa en tres competiciones. En la Copa ha llegado a la final. En Liga Europa camina hacia otra pretendida ocasión europea y en la Liga nacional aspira a clasificarse para la próxima Liga de Campeones. Todo parece sonreír a la entidad. Mientras no ha habido harina ha habido mohína. Los dineros han cambiado emocionalmente el panorama. Lo de la venta aún tiene incógnitas por despejar.

Posdata. En Valencia también celebran el triunfo europeo de su equipo de baloncesto. Aquí está la mano de Juan Roig.